Alemania despegando seguida por Francia harán que el BCE se plantee a lo largo del año una subida de tipos que acabarán consolidando un estancamiento de España con una tasa de paro muy alta y una consecuente inflación que hará caer todavía más el consumo. Por una parte, si las medidas gubernamentales son adecuadas (y esto es complicado en época de estanflación), 2011 debería ser el año en el que España toque suelo pero dependeremos, más que nunca, de que prosperen los demás europeos y nos arrastren en la salida. Habrá que vigilar constantemente el Ibex (esta mañana lidera las caídas) o permanecer fuera del mercado español ya que los demás índices europeos presumiblemente subirán confirmando el escenario de recuperación que se espera. China también podría ayudar si sigue comprando deuda española pero, en ningún caso, hay que esperar ninguna panacea sino un pequeño empujón adicional.