Es curioso comprobar como, nada más conocerse el rescate de Portugal, los mercados se han afianzado, el euro se ha visto reforzado (ahora: 1,44 frente al USD) y hasta el Reino Unido elogia a España intentando crear un muro de razones que la distingan del país luso.
 
Ahora que todo el mundo distancia a España de Portugal es momento de analizar si lo hacen por objetividad o porque temen que España pueda ser la siguiente y ni todos los super organismos unidos puedan hacer frente a un país de este tamaño. Bajo mi punto de vista ambas razones son ciertas.
 
Desde luego si analizamos la inflación, podemos sentir cierto vértigo debido al incremento de precios con el coste de la energía en primer lugar y no solo por el incremento del precio del petróleo sino sobre todo pensando en que la crisis nuclear tendrá consecuencias que ahora mismo no podemos mas que intuir. Sin embargo si analizamos la inflación subyacente no existe una situación de riesgo entre otras cosas porque si los bancos no prestan ¿cómo va a existir inflación? Por eso se me antoja que el BCE ha tomado una decisión prematura al subir los tipos. No era el momento y desde luego eso no nos ayudará a los países más débiles a salir de la crisis. Trichet que, al parecer (un rumor de pasillos pero ya se sabe que cuando el río suena agua lleva), ya está pensando en dos subidas más de 0,25% cada una de aquí a final de año, me parece una marioneta de los países que tiran de las riendas y de los temerosos de las inflaciones históricas (Alemania en cabeza) de las que estamos muy lejos, al menos ese es mi enfoque. No sé yo si este señor podrá materializar su intención pensando en que en octubre será relevado y no se conocen las intenciones de su sucesor puesto que ya no hay un candidato evidente ¿Mario Draghi quizás?
 
Lo que sí es cierto es que a España le queda tasa de paro elevado para años y, aunque se descarte el rescate, el sufrimiento de las familias estará a la altura de la tremenda recesión que ya está viviendo Portugal.