Michel

(MRDV)

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Benidorm. ESPAÑA.

La Compañía de los Mares del Sur: las preferentes de S.M. el Rey de Inglaterra.


Escrito 6 May 13

Contamos una historia de altas retribuciones al capital, expectativas hinchadas y posteriormente incumplidas, publicidad inadecuada y burbujas pinchadas, con préstamos por medio ....

El año 1700 fue realmente convulso para las monarquías europeas. En el plazo de un año, fallecían el Rey Carlos II de España, el hechizado, y su heredero de consenso, José Fernando de Baviera.

La cuestión no era menor, puesto que dos personas relevantes tenían idénticos derechos dinásticos sobre el Trono español (eran nietos de Felipe IV de España y sobrinos carnales del difunto Carlos II).

Por una parte, Felipe de Borbón, Duque de Anjou e hijo de Luis XIV de Francia, heredero al Trono de París. Su posible acceso a la Corona española era temida por Austria y Alemania, y también vista con malos ojos por Inglaterra y Portugal, puesto que suponía unir en una misma persona las dos coronas más relevantes de Europa en aquellos momentos.

Por otra, el Archiduque Carlos de Habsburgo, hijo del Emperador Leopoldo I del Sacro Imperio Romano Germánico. Su elección supondría de facto volver a la situación del reinado de Carlos I de España y V de Alemania, un periodo aciago para los franceses, que se verían prácticamente aislados y constantemente amenazados en la Europa continental.

Como era de esperar, la situación derivó en una guerra civil en España, con los partidarios de Felipe (básicamente, la Corona de Castilla), apoyados por Francia, enfrentados a los partidarios de Carlos (que se concentraban en la Corona de Aragón, especialmente en Cataluña), apoyados por Inglaterra, Austria, los Países Bajos y Portugal. Y guerra civil en España, en aquellos tiempos, suponía básicamente guerra mundial.

Inglaterra no esperaba que dicha contienda fuera a ser muy larga, por lo que no planificó adecuadamente la financiación de sus operaciones militares; sin embargo, la guerra terminó extendiéndose hasta 1713, con la firma del Tratado de Utrecht; durante ese periodo bélico, Gran Bretaña vio cómo se incrementaba su deuda pública de manera muy sustancial, tanto por los gastos de la campaña como por la interrupción del comercio con las colonias hispanoamericanas.

Ya en 1711, dos años antes de la firma del armisticio, Inglaterra detectó nueve millones de libras (equivalentes a 1.100 millones de libras actuales) de desfase presupuestario, sin partidas de ingresos que pudieran sustentar su viabilidad. Para poder cuadrar este decalaje, el Ministro de Finanzas, Robert Harley, creó la Compañía de los Mares del Sur. Los tenedores de deuda pública sin garantizar podían canjearla por acciones de la compañía, que abonaría un 6% de interés con cargo a los futuros beneficios del comercio con las colonias españolas; la Compañía de los Mares del Sur recibiría el monopolio del tráfico comercial.?

Un título perpetuo y representativo del capital de una compañía, con abono de un interés fijo en función de los beneficios de su actividad es, básicamente, una participación preferente. Dichos títulos tuvieron una buena acogida entre los tenedores de la deuda pública y su canje por las participaciones fue todo un éxito, que le valió a Robert Harley el título de Lord.

En 1713, Inglaterra y España firman la paz en Utrecht, y entre otras cosas, España cede a Inglaterra algo más de capacidad comercial con las colonias de América del Sur, que obviamente, asumió la Compañía de los Mares del Sur; se abrieron delegaciones en Buenos Aires, Caracas, Cartagena, La Habana, Panamá, Portobelo y Veracruz. En aquel momento, las participaciones de la Compañía se intercambiaban por debajo de su valor nominal, puesto que el Gobierno había sido incapaz de abonar los intereses a la empresa y ésta había arrojado pérdidas: en ese escenario, los preferentistas tampoco habían recibido su cupón.

Sin embargo, la firma de la Paz y las mejores perspectivas de negocio impulsaron a la Compañía (con el beneplácito del Gobierno, que era el receptor final de los dineros) a una nueva ampliación de capital, por valor de otros 10 millones de libras. De nuevo, la publicidad y el ambiente de optimismo tras la paz aseguraron el éxito de la emisión entre inversores privados.

Este éxito en la obtención de financiación por parte de la Corona de Inglaterra no había pasado desapercibido en el resto de Europa. Francia también se había quedado seca de metales preciosos, que seguían siendo su principal dinero, y observaba con estupor cómo Inglaterra conseguía financiarse a base de papeles.

Así que en 1717 el Rey Luis XIV fichó a un financiero británico, Mr. John Law, para que fundara el Banco de Francia, y creara vehículos similares (la Compañía del Mississippi) para su reino. También el marketing, exagerando sobremanera las riquezas de Luisiana y la introducción del dinero de papel y los créditos comerciales estimularon el tejido empresarial galo y comenzaron a generar burbujas.

En 1718 estallaba de nuevo la guerra entre Inglaterra y España, a cuenta de los incumplimientos del nuevo Rey Felipe V del Tratado de Utrecht. Otra vez quedaban paralizadas las relaciones comerciales con América Latina; los bienes de la Compañía de los Mares del Sur eran incautados por los españoles y las cosas volvían a pintar en bastos para los inversores.

Sin embargo, el intento de invasión española de las Islas Británicas fue rechazado y la euforia volvió a las calles de Londres. De nuevo, ante la previsible victoria británica en la guerra volvió a publicitarse el enorme potencial de beneficios de la Compañía, que consiguió colocar nuevas emisiones a menor interés, al 5% y posteriormente al 4% (30 millones de libras más). Cada participación de 100 libras cotizaba a 114 libras en ese momento y la Compañía sostenía ya 50 millones de libras de deuda (unos 6.000 millones de libras actuales) frente a un PIB estimado para la economía inglesa de 65 millones de libras.?

La emisión de dinero nuevo por parte del Banco de Inglaterra (unos 5 millones de libras, 8% del PIB) derrumbó aún más los tipos de interés, y las participaciones de la Compañía se intercambiaban ya a 124 libras por título. Algunos directivos de la Compañía, el Parlamento y la Corte fueron gratificados con derechos de compra a los precios actuales y mismos derechos de venta a mercado en cualquier momento futuro, a un precio muy bajo (es decir, se les entregaron derivados sobre la cotización).

En 1719, las preferentes no abonaron cupón, pero el Gobierno siguió manteniendo la burbuja anunciando los enormes beneficios que se obtendrían tras la victoria británica y anunció que la Compañía dispondría de un crédito multianual de hasta 70 millones de libras (110% del PIB) para desarrollar su actividad. Las acciones saltaron hasta las 550 libras en poco más de cinco meses, entre enero y mayo de 1720.

Otras compañías habían intentado unirse a la fiesta especulativa y las más variopintas emisiones estaban disponibles para su adquisición en la City londinense, muchas de ellas de dudosa solvencia, además de suponer competencia para la “burbuja oficial”. El Gobierno publicó la Ley Antiburbujas (Bubble Act) para limitar esa actividad, pero la Compañía de los Mares del Sur quedó excluída: un nuevo espaldarazo para la cotización, que escaló hasta las 890 desde las 100 libras iniciales. En ese momento, los tenedores de derivados comenzaron a ejercer sus opciones y a embolsarse enormes plusvalías. La acción comenzó a caer, pero la Compañía detuvo el ataque ofreciendo la posibilidad de financiar la compra de sus propias acciones, incluso a los estratos más bajos de la sociedad; una nueva entrada de dinero y la acción cotizando a 1.000 libras por unidad en agosto de 1720.

Sin embargo, en París, las cosas no le estaban saliendo tan bien al Sr. John Law y su Banco Nacional Francés. Ante la percepción de inflación, muchos franceses trataron de intercambiar sus pagarés por divisa física en el las ventanillas de la institución. El problema es que Mr. Law había emitido más papeles de la cuenta y no existía moneda física para cubrir la demanda; la Compañía del Mississippi se hundió casi instantáneamente, y Mr. Law tuvo que huir del país hacia Venecia, disfrazado de mujer, ante la más que probable posibilidad de ser linchado.

Las noticias no tardaron en saltar el Canal de la Mancha, y las oleadas de ventas sobre la Compañía de los Mares del Sur devolvieron la cotización a las 100 libras en poco más de tres semanas; miles de grandes y pequeños inversores se arruinaron, y la crisis se tornó en sistémica al no poder devolver los préstamos comprometidos con la banca para adquirir dichas participaciones. El Gobierno se vio obligado a intervenir, mediante el Banco Central; todos los directivos de la Compañía de los Mares del Sur fueron destituidos, expropiados y sus bienes entregados a los inversores quebrados para aliviar su situación.

Uno de esos inversores quebrados, fue Sir Isaac Newton; el eminente científico llegó a comentar, según sus cronistas, que era capaz de prever el movimiento de los astros, pero no la locura de los hombres. Lo dijo tras perder el equivalente actual a 2.5 millones de euros. Quizás su antecesor en la astronomía, Galileo Galilei, podría haberle replicado ¡y no obstante se mueven!

Alejandro Vidal Crespo, Responsable de Estrategia en Banca Patrimonial
Informe mensual de estrategia (Banca March), mayo de 2013.
( Copia literal autorizada por Alejandro Vidal Crespo)
 

Comentarios (17)

6 May 13

@MRDV, un placer volver a leer articulos tuyos. Voy a aplicar la "locura" a lo que está pasando con la renta variable de Japón.

MRDV http://miguelramo.com/mef - https://twitter.com/miguelramo

6 May 13

fbf001: el artículo no es mío sinó del Responsable de Estrategia en Banca Patrimonial de Banca March Don Alejandro Vidal Crespo al que le he pedido autorización para copiarlo en Unience. Me he limitado a compartirlo por considerarlo de interés para los usuarios de Unience.

augur En eterna búsqueda y cambio

6 May 13

Curioso el tratamiento que daban a los responsables entonces y el que se le da ahora. ¡Cuanto  hemos progresado!

arturop https://foro.masdividendos.com/

6 May 13

Ahora es la SAREB. Compren.

murleygraves Inversor de valor

6 May 13

@apandres ¿Tiene usted el video completo de esa clase?

xiscom Haz lo que puedas con lo que tengas.

6 May 13

Buena clase de historia económica. Leyendo el artículo me ha "chirriado" un dato, de modo que he ido a comprobarlo: 

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_XIV_de_Francia

Luis XIV murió en 1715, de modo que la referencia a él en 1717 debe entenderse realizada a Luis XV. :-)

El estudio de las burbujas financieras pasadas es la mejor fuente de información que disponemos para analizar el presente con perspectiva, y así evitar caer en la burbuja que se esté gestando.

apandres Financial Data Analyst en Unience

7 May 13

@murleygraves,

 

Yo no tengo el video completo, pero alomejor si se lo puedo conseguir. En que videos está usted interesado?

murleygraves Inversor de valor

7 May 13

@apandres. No se preocupe, gracias. Quería simplemente ver como se desarrolla la clase completa. Pero no es tan importante como para pedirle a usted que se lo pida a un tercero. Muchas gracias otra vez!

apandres Financial Data Analyst en Unience

7 May 13

murleygraves:

 

Si estás interesado en la economía austriaca o en el anarcocapitalismo te recomiendo esta web con numerosos recursos bibliograficos.

 

http://goo.gl/oZwz6

 

Si lo que quieres es visualizar las clases de Huerta, aqui te paso el índice completo de sus clases, con los enlaces a los vídeos que buscas.

 

http://goo.gl/quXyl

 

La clase entera a la que pertenece el vídeo se corresponde con el repaso a la historia bancaria.

 

http://goo.gl/AHCZZ

 

murleygraves Inversor de valor

7 May 13

@apandres. Muchisimas gracias! Mucho más de lo que esperaba. 

Saludos!!