Lo que empezó siendo una crisis de países periféricos ha terminado por contagiar a los países de más entidad que se creían a salvo, Alemania al margen hasta ahora. Mientras algunos países históricamente prepotentes veían desde la barrera cómo la crisis se iba comiendo a los PIIGS y seguían reuniéndose para hablar del sexo de los ángeles, prometer mediaciones, intervenciones y decisiones de gran calado, la situación se fue agravando y agrandando como una mancha de aceite. Alemania pilotaba y pilota (vive un momento dulce porque se financia gratis) mientras Francia intentaba no perder la estela del líder europeo. Sin embargo, ahora que Italia y España han alcanzado los 500 puntos en sus primas de riesgo, los grandes se están viendo seriamente amenazados y ya no se libra nadie del contagio. Quizás países como Bélgica y Austria jamás sospecharon que les fuese a salpicar pero el momento clave ha llegado. Francia ha alcanzado los 200 puntos en su prima de riesgo, algo jamás visto desde la creación del euro, y empieza el distanciamiento con respecto a las políticas restrictivas de Alemania . Si los dos países más importantes de la eurozona ya no ven la situación desde la misma perspectiva, evidente chaqueterismo de Francia, las cosas van a cambiar. Si la mayoría de los países de la eurozona sufren acoso, las cosas van a cambiar. Alemania está más sola cada día que pasa, empeñada exclusivamente en que todos realicen ajustes, como ella hizo hace ocho años y que la han catapultado al éxito a base de sacrificio (¡que nadie le quite mérito a lo conseguido!). El mensaje es claro pero Alemania no es la eurozona, solo (gran) parte de ella. Las presiones para que el BCE y el FMI puedan entrar con la artillería pesada y que Alemania acepte los eurobonos aumenta por segundos. Quizás la solución venga por el hecho de que el mal de muchos ya no es el consuelo de los tontos. ¿Se estará preguntando Alemania seriamente a quién le va a vender lo que fabrica si nadie tiene capacidad de importación? A este ritmo, si no cede, lo más probable es que muera de éxito.
 
Para aquellos que piensen que tras las elecciones del domingo, cuando el PP gane, y Mariano Rajoy sea proclamado presidente las cosas van a cambiar ¡que se olviden de ello! El nombramiento de nuevos políticos no soluciona el problema de fondo sino solo el maquillaje exterior. Veamos qué hace el nuevo gobierno durante sus primeros 100 días de mandato y cómo reaccionan los mercados. Y hablando de mercados, recordad lo fácil que es ganar dinero en el Ibex 35 el lunes siguiente a las elecciones . La bolsa española siempre ha perdido dinero "al día siguiente", independientemente del signo del partido ganador. ¿Bola de cristal?