Si no has visto la película no sigas leyendo porque esto es un "spoiler" y como no existe traducción en nuestro idioma diremos que "se anticipa el desenlace y se revelan detalles significativos" .
(Evidentemente lo que sigue solo es mi opinión personal.)
 
La película está muy lograda con buenos efectos de cámara, escenas cuidadas, ambientación insuperable, etc. pero he echado de menos el ritmo de la versión de 1987 en la que "el tiempo era dinero" y Gordon Gekko era un auténtico traficante de influencias y usuario de información privilegiada donde el fin, por encima de todo, justificaba los medios. Si bien es cierto que el tono es similar y no importa tanto ganar dinero, sino la competencia entre los que lo ganan, en general la película ahonda demasiado en los sentimientos y la familia, alejándonos de la idea principal. Esta película ya no se centra en Gekko sino en su hija y esa es la incongruencia que evidencia, bajo mi punto de vista, un tremendo error de guión al final…
 
Personajes dispares. Gekko sale de la cárcel, viejo, desmejorado y sobre todo olvidado como no podía ser de otra manera. Se explica en esta entrega que la grabación de Bud Fox no fue el motivo real de la larga condena sino solo su detonante, una aclaración toscamente presentada, pero necesaria para que el relato sea congruente. Gekko parece haber perdido su agresividad y el nuevo "malo", Bretton James, no está a la altura de su predecesor ni por asomo, lo cual resta fuerza a la historia. El nuevo "jóven", Jacob, es otro avaricioso de Wall Street interpretado por un soso Shia Labeouf que no transmite en ningún momento el arribismo de Charlie Sheen en la primera parte. Por cierto la fantasmagórica aparición de Sheen en esta nueva entrega me impactó por su desmejorada apariencia y por la fugaz explicación que da sobre lo acontecido con "Blue Star Airlines" y lo bien que le han ido las cosas… Winnie, la hija de Gekko, es el hilo conductor de esta historia, un personaje bien interpretado pero con una reacción final incomprensible. Mención aparte para Frank Langella interpretando a Louis Zabel que me parece el personaje más logrado de todos.
 
Varios mensajes. El guiño, una referencia en realidad, a la burbuja del tulipán holandés me ha gustado pero el auténtico leit motiv sigue siendo que la codicia es buena ("Greed is good") y que las cosas nunca cambian. Siempre han habido burbujas y siempre las habrá, solo cambian de aspecto y lo único importante es saber aprovecharlas. Los codiciosos nunca desaparecen, solo cambian de apariencia y resurgen, el auténtico mensaje de la historia para mi. Esta visión me recuerda la acertadísima opinión de un amigo mío que, durante los peores momentos de la crisis, no paraba de decir: "La codicia nos ha metido en esta situación y la codicia nos sacará de ella...".
 
Guión. La mejor escena: la reunión con la Fed, muy tipo gángsters del Chicago de los años 20 con su mensaje subliminal asociado. La mejor frase del guión la sigue diciendo Gekko al dirigirse a su enemigo: "Deja de decir mentiras sobre mi y dejaré de decir la verdad sobre ti." ("You stop telling lies about me and I'll stop telling the truth about you.") una frase muy reutilizable en la práctica. Y lo peor es el error al que me he referido y que, sinceramente, me parece intolerable. Winnie, al final de la película, perdona a su novio por trapichear con su padre a sus espaldas, a pesar de sus advertencias, y a su padre por abandonarla y engañarla como si no hubiera pasado nada… Un final muy "light" para una historia de auténticos tiburones.
 
Para los amantes de los guiones el de Wall Street 2 está aquí (versión original) ;-)