Estimados colegas de red, os paso un artículo que publiqué a finales de agosto en 5 días. En ese tipo de medio es complicado discutir con los lectores, aquí si es posible. Asi que nada, si alguno se anima, yo encantado!!!

Los estadios del estrés bancario fueron visualizados, por una parte de la sociedad, como etapas de una prueba atlética. Se conocía la robustez del deportista y se iba observando su desgaste a medida que corría hacia una meta de dolor. Los que llegaban descompuestos eran exhortados a solicitar cita con la Federación de Atletismo. O cambiaban o así no podrían seguir compitiendo, se suponía que les diría algún directivo federativo ¿Al resto? La gloria y en segundo lugar, una sutil sugerencia a participar en la liga mundial. Los apostadores amateurs, siempre deseosos de encontrar a atletas ganadores creyeron haber encontrado la ratio mágica que justificaría una apuesta sin riesgo ¿El mejor? El más robusto en la meta. Y dado que las estructuras financieras de la banca sólo se modifican en el medio y largo plazo si mañana deseáramos apostar lo tendríamos claro, le asignaríamos, por ejemplo, el cuarto puesto al cuarto en las pruebas de estrés bancario ¿Descabellado? Han llegado a sugerir que habíamos encontrado sustitutivo a las casas de rating!

Algo le dice que mi lógica falla y me agrada ¿verdad? El mundo mediático está apostando por el razonamiento del párrafo anterior y sin embargo, estoy seguro que usted no apostaría mil euros en un diez contra uno a que un nuevo test de resistencia, a celebrar dentro de un año, replicase el "ranking" actual ¿Y dentro de dos?

Si deseamos saber la capacidad de pagar de una entidad, es cierto que las pruebas tranquilizan. BBVA y Santander ya emiten a cinco y cuatro años sin colaterales. Nadie puede dudar, por tanto, de los beneficios de la buena reputación. Pero, si deseamos hacer apuestas en el mundo de la solvencia bancaria hemos de averiguar quién ante el cansancio recupera antes su fortaleza y no quién tiene Tier 1 del 6 en el escenario 3. Hemos de saber quién, compitiendo, genera recursos propios en menos tiempo. He aquí el ganador. Y la fortaleza física de un cuerpo bancario pasa por el binomio eficiencia bancaria y gestión comercial. La una sin la otra forman un cuerpo desproporcionado pero juntas crean un ganador.

Recuerde las entidades con ayudas FROB y después busque sus ratios de eficiencia, todas los tienen elevados (poco eficientes). Ahora piense en entidades como Popular, Pastor, Banesto o La Caixa, expansivas durante la etapa de crecimiento pero siempre insatisfechas con sus niveles de eficiencia (Popular y Pastor, están a la cabeza de Europa). Cuál era su capital regulatorio básico en el 2008 y cuál es ahora. Muy superior.

Mire, a los cuerpos atléticos se les reconoce, entre otras cosas, por su capacidad de recuperación ante las lesiones. Los cuerpos bancarios no son muy diferentes. Con esta idea, al menos yo, construyo mis rankings.