Bajo interés y poca vinculación son conceptos que rara vez encontraremos en el mercado hipotecario actual. Lo cierto es que durante el 2016 la concesión de hipotecas en nuestro país ha aumentado, motivado, en gran medida por el abaratamiento de los intereses de las hipotecas, ya sean a tipo fijo o variable. No obstante, como podemos observar en el comparador de préstamos MiPréstamo.es, conseguir un préstamo hipotecario con un interés pequeño y sin casarnos con un banco a través de productos vinculados es una tarea realmente complicada.

Cómo jugar con la relación interés-vinculación de las hipotecas

Las hipotecas no dejan de ser el negocio con el que un banco busca sacar rentabilidad a prestar dinero. No obstante, esta rentabilidad no solo la obtienen mediante el tipo de interés del préstamo hipotecario. Por eso, el interés de nuestra hipoteca es importante pero no es el único factor en el que tenemos que fijarnos para conseguir hipotecas baratas.

Hoy en día, la gran mayoría de bancos buscarán obtener rentabilidad por un lado o por otro y lo que hacen muchas veces es ofrecer un interés reducido en la hipoteca pero exigiendo una mayor vinculación del cliente a la entidad. Más bien, nos bonificarán el interés a cambio de que contratemos productos con ellos. Una buena muestra es que, un préstamo hipotecario a tipo variable que tiene un interés de euríbor + 1 %, puede tener un diferencial de hasta un 2 % si no contratamos los productos vinculados que nos ofrezcan. Es decir, el interés puede aumentar hasta un 1 %  si no adquirimos productos de la entidad.

Tipos de productos que pueden atarnos a la entidad

Las entidades bancarias cuentan con una amplia cartera de productos que ofrecen tanto por separado como a través de créditos al consumo o préstamos hipotecarios. En las hipotecas, los productos vinculados más habituales con los que podemos encontrarnos son los siguientes:

  • Seguro de vida
  • Seguro de hogar
  • Plan de pensiones
  • Domiciliación de nómina
  • Domiciliación de recibos

A su vez, algunos préstamos tanto hipotecarios como los créditos al consumo pueden exigirnos que contratemos una tarjeta de crédito. También debemos saber que para algunos de estos productos como las tarjetas o los planes de pensiones nos pedirán que aportemos una cifra mínima anual.

Llegados a este punto, lo que debemos hacer, sabiendo que no tenemos la obligación legal de contratar estos productos, es calcular qué es lo que nos sale más rentable: un crédito hipotecario con un interés bonificado por habernos vinculado con varios productos al banco o una hipoteca con un diferencial más elevado pero sin atarnos a la entidad.

El seguro del hogar es el único producto obligatorio

A la hora de embarcarnos en un préstamo hipotecario tenemos que tener en cuenta que  solo pueden imponernos como seguro obligatorio el seguro multirriesgo de hogar. Aún así ,  tampoco pueden exigirnos que lo contratemos con la entidad que nos concede la hipoteca En definitiva, por ley nadie nos puede obligar a  firmar ni contratar ningún seguro con el banco a no ser que nos comprometamos por contrato. 

Por otra parte y a modo de conclusión , debemos ser conscientes de que los seguros de las hipotecas suelen tener un precio más elevado que las tarifas de las aseguradoras con las cuales podemos contratar, por ejemplo, un seguro de vida por 300 €,  mientras que hay bancos que lo venden por precio que ronda los 600 € al año.