Imagínate la siguiente situación: Estás en el hospital, cojo, y para poder caminar necesitas de unas muletas.

Pues bien, estás recuperándote y parece que en unos pocos meses te van a quitar las muletas. !!Qué bien!!!... ¿no?

Pues no. ¿porqué? Porque tienes miedo. Has vivido mucho tiempo en base a unas muletas que han sido tu salvación para poder valerte por ti mismo. Tienes miedo de pensar qué puede ocurrir si te quitan las muletas. 

Los primeros días serán horribles, caminarás con miedo, con incertidumbre... hasta es posible que a cualquier traspiés digas !Mierda! !te lo dije, te dije que esto no podía seguir así! 

Un buen día, te das cuenta de que la realidad ha cambiado y que estás pudiendo volver a valerte por tí mismo. !!Qué ilusión!! !!!Qué alegría!!! Qué subidón y qué ruptura de resistencias... mentales :-)

Y esto, amigos, van a ser los próximos 3 meses de bolsa. En septiembre hablamos y vemos donde meter los ahorrillos.