El sector que más ha crecido en la economía española en los últimos veinte años y que cuenta con las mejores perspectivas de cara a la próxima década. Las renovables parecen dispuestas a tomar un nuevo impulso aún en pleno fragor de la crisis, y parece que esto puede hacer que su cotización en Bolsa se dispare en los próximos meses. Analicemos las oportunidades de negocio que se nos presentan a los inversores y los motivos en los que se basan.

El milagro verde español ha llamado la atención de todo el planeta. Tanto que incluso Barack Obama, presidente de Estados Unidos, no dudó en visitar España para ver de cerca algunas de las instalaciones de renovables. Los datos son concluyentes y contundentes: el sector cuenta en nuestro país con ayudas públicas por valor de 30.000 millones de dólares –alrededor de 20.400 millones de euros- y genera el 25% de la electricidad que se consume en España –frente a, por ejemplo, el 7% que tiene Estados Unidos-. En los últimos seis años, la red eléctrica nacional ha pasado de contar con 6.500 megawatios instalados por centrales renovables a casi 22.000 megawatios.

¿Y en qué puede afectarnos esto a la hora de que invirtamos nuestros ahorros en ella? La respuesta es sencilla: porque gracias a este espectacular desarrollo interior, las grandes compañías de renovables españolas están dispuestas a dar un nuevo salto a la internacionalización, lo que puede disparar su cotización en el medio y largo plazo.

Gamesa, proyección continental

Una de las eternas promesas del selectivo español parece hacerse mayor. Esta semana, la Unión Europea escogerá a un puñado de privilegiadas empresas eléctricas de primerísimo nivel para desarrollar un ambicioso plan de fomento de la investigación energética centrado en las energías renovables. Gamesa compartirá cartel con tótems de la industria como E.ON.

El proyecto contará con una dotación de 8.000 millones de euros anuales durante los diez próximos años. Gran parte de la inversión total –alrededor de 16.000 millones de euros- será destinada a la energía solar, mientras el resto irá para la nuclear, la eólica, la biomasa o los biocombustibles.

Iberdrola renovables

Ya destacamos hace un tiempo el potencial de crecimiento de la entidad presidida por Sánchez Galán, pero sus últimos logros le han fortalecido todavía más. Tanto que ha logrado adjudicarse 546 millones de euros del plan verde puesto en marcha por Obama en Estados Unidos para realizar proyectos eólicos. Esta cantidad se unirá a los más de 1.800 millones que ya lleva invertidos la compañía española en el país de la coca cola. De hecho, su plan hasta 2012 incluye inversiones de 6.000 millones de euros en esta nación, que le permitirá estar presente en Texas, Iowa, Missouri, Oregón o Minnesota, con un total de 3.100 Megawatios instalados.

Más modestas pero dinámicas

No son los únicos casos aislados de internacionalización verde española. La valenciana Zurcal, por ejemplo, especializada en plantas fotovoltaicas y eólicas ha desembarcado en California aprovechando el déficit eléctrico del Estado presidido por Arnold Swarchzenegger.

Mientras, Solaica se ha centrado en Chile, donde su cartera de negocio supera ya los 60 millones de euros.

Si todo marcha en la misma senda, la presencia de las renovables españolas por todo el mundo irá creciendo de forma geométrica en los próximos años. Ahora, imaginemos cómo será su evolución en el Ibex, soñemos un poco e imaginemos lo que más le convendría a nuestra cartera de inversiones.