Las cuentas ahorro jubilación no son una SICAV para pobres.

 

 

El informe Lagares ha propuesto la creación de las cuentas ahorro jubilación, una novedad fiscal muy importante en nuestro país. Lagares las equiparó a las cuentas 401k norteamericanas, aunque con diferencias, y determinados sectores las han bautizado como SICAVs para pobres. Analizamos la SICAV y la cuenta 401k frente a la propuesta de los expertos para establecer sus diferencias fundamentales.

 

 

Una SICAV es una Institución de Inversión Colectiva cuyo objeto social consiste en invertir activos financieros. Para su constitución debe cumplir determinados requisitos, tales como: contar con un número de accionistas superior o igual a 100, tener un capital mínimo inicial de 2,4 millones de euros, y determinadas restricciones en lo que se refiere a los coeficientes de control, de inversión, de liquidez y de diversificación de inversiones.

 

 

La constitución, aumento de capital, fusión y escisión de estas sociedades gozan de exención del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. La tutela y el control corresponden a la CNMV y a la Dirección General del Tesoro y Política Financiera.

 

 

La principal ventaja fiscal de la SICAV, hasta 2012 en que fue eliminada, consistía en las denominadas reducciones de capital, que permitían a los socios de la SICAV sacar dinero de la misma sin tributar hasta que no se superase la cantidad inicialmente invertida, porque se consideraba lo retirado como capital y no como ganancia obtenida por las inversiones, aplicando la regla FIFO (first in, first out), algo que no ocurría con ningún otro instrumento financiero.

 

 

Así, desde la nueva regulación de 2012, la SICAV es un instrumento financiero cuyo principal atractivo fiscal radica en que los socios pueden diferir el pago de los impuestos. La SICAV tiene las mismas ventajas fiscales que un fondo de inversión: los rendimientos y plusvalías de la sociedad tributan al 1% en el Impuesto de Sociedades y las ganancias patrimoniales de los socios, derivadas de la venta de participaciones o el pago de dividendos, tributan a los tipos establecidos para la renta del capital, entre el 21 y el 27% en el IRPF.

 

 

Pero frente a los fondos de inversión, tienen dos diferencias fundamentales: el control de la inversión se lleva a cabo por los propios socios, frente a lo que ocurre en los fondos. Por otro lado, las comisiones de gestión de la SICAV son mucho más bajas.

 

 

 

 

Los planes 401k


 

Los planes 401k estadounidenses se denominan asíporque se describen en la sección 401k del código Internal Revenue Service (algo parecido a la agencia tributaria de Estados Unidos).Son ofrecidos por los empleadores a sus trabajadores y su propósito consisteen ofrecer ventajas fiscales a los empleados para incentivar el ahorro para su jubilación.

Los planes 401k están pensados para empleados. Ellos deciden cuánto de su sueldo (con unos límites) estará destinado a invertirse en el plan. Algunos empleadores, ofrecen un gran incentivo a sus empleados, proporcionándoles una contribución adicional a la cantidad aportada (por ejemplo, 50 centavos por cada dólar invertido) incentivando de este modo el ahorro. La cantidad que aportan los trabajadores de su salario mensual al plan 401k no está sujeta a tributación en el momento de la aportación y tampoco cuenta como parte de sus ingresos mensuales, de manera que reduce subase imponible.Los impuestos sobre los rendimientos ganados se difieren hasta el momento en que se utilice el dinero de la jubilación,una fiscalidad similar a la de nuestros planes de pensiones.


 

Con este plan, los trabajadoresson responsables de la participación voluntaria y activa en sus inversiones. Los planes 401k son planes de contribución definida porque ambos, el trabajador y su empleador, acuerdan o definen por adelantado la suma de su contribución. Una vez decidida la aportación, se descontará automáticamente del salario del trabajador y se depositará en el plan de inversión elegido. El trabajador puede elegir, en función del riesgo que quiera asumir, planes que inviertan en fondos, títulos de valores individuales, anualidades o bonos. Todas las compañías deben ofrecer, por lo menos, tres alternativas de inversión diferentes. De media, las compañías ofrecen actualmente, hasta 13 alternativas de inversión.La idea es que sus contribuciones y ganancias, aprovechando que no están sujetas a tributación, alcancen mayor rentabilidad.


 

La cuenta ahorro jubilación.


 

Lo que sabemos de la propuesta para la reforma fiscal de los expertos es que estas cuentas ahorro jubilación se implementarían como una cuenta saco en la que realizar todo tipo de inversiones: acciones, depósitos, fondos, letras, bonos,... con ventajas fiscales similares a los planes de pensiones. Por tanto, las aportaciones realizadas podrán desgravarse cada ejercicio por el contribuyente pero sólo se podrán retirar los fondos tras la jubilación. Al realizar el rescate, se tributará por todo el patrimonio de la cuenta, no sólo por las plusvalías generadas, al tipo medio del contribuyente, integrándose en la base imponible del IRPF.

La similitud con la SICAV es que permite el diferimiento fiscal de las ganancias por intereses, dividendos o plusvalías. Las diferencias, como hemos visto, son: que en la SICAV los fondos se pueden retirar en cualquier momento y en ese caso, sólo se tributa por la ganancia, y que las aportaciones a la SICAV no desgravan.

La similitud con las cuentas 401k americanas se encuentra en la finalidad de este instrumento, por un lado, fomentar el ahorro para la jubilación, y por otro, diferir el pago de impuestos para obtener mayor rentabilidad con las inversiones.