RafaSerrano

PERDER o PERDER !!!


Escrito 7 Feb 16

A menudo algunas personas me preguntan qué hacer con su dinero en estos tiempos en que la economía está tan revuelta, en que todo lo que antes parecía seguro ya no lo es, en que las multinacionales engañan, los políticos van a lo suyo y los Bancos no son de fiar… Pues lo primero que les digo es que una cosa es segura: “si no sabes que hacer,  VAS a PEDER SEGURO” tanto si actúas como si no actúas.

Para ilustrarlo me permito mostrar diferentes posibilidades:

EJEMPLO 1: Ahorrador que busca las garantías con mayúsculas de las Letras del Tesoro:

Muchos recordarán cuando Las Letras del Tesoro ofrecían rentabilidades de más del 4% con total seguridad. Ahora los Bonos de España a 12 meses ofrecen 0,048% (es decir que de cada 1.000€ invertidos recibiré 0,48€ pasado un año, o sea que con 1 millón de euros invertidos en el Tesoro Público obtendremos 480€). Si la inflación real anual se sitúa en el 2%, estaremos perdiendo un 1,952% anual cada año. Es decir que la familia que tiene 10.000€ ahorrados pierde 195,2€ cada año.

La previsión para los próximos años es que las letras de los países de la zona euro no suban ya que el BCE quiere mantener muy bajos los tipos de interés para incentivar la economía.

EJEMPLO 2: Ahorrador que busca los Depósitos:

Primera mala noticia: los depósitos guardan estrecha relación con los Bonos, si los bonos dan poca rentabilidad los depósitos también darán muy poca.

Segunda mala noticia: Los depósitos se mantendrán muy por debajo del 1% durante los próximos años.

Si el depósito medio se sitúa en el 0,5% y la inflación en el 2% nuestro ahorrador estará perdiendo 1,5% cada año.

EJEMPLO 3: Invierto en una Vivienda y la alquilo.

Interesante opción, no obstante MUY COMPLICADA, veamos algunos aspectos que deberíamos considerar antes de afrontar esta posibilidad:

  • El dinero invertido en una vivienda es completamente ilíquido. Si necesito todo o parte de ese dinero la opción será vender al precio que marque el mercado en ese preciso momento y puede acarrear perdidas muy significativas.
  • Si invertimos en la adquisición del inmueble 200.000€ y por circunstancias necesito 15.000€ tendré que deshacer toda la inversión vendiendo la propiedad.
  • La rentabilidad real de una vivienda alquilada depende de:
    • La relación precio de compra total (incluido gastos y prestamos) / alquiler recibido.
    • Los meses en que no está alquilada.
    • Las reparaciones o reformas que debamos realizar.
    • Los gastos como contribución, comunidad, u otros impuestos.
    • Aumento de la base de cotización del propietario.
  • Toda vivienda pierde valor con los años, por el mero hecho de envejecimiento.
  • Con el tiempo una propiedad puede revalorizarse o todo lo contrario. Este aspecto depende de múltiples factores totalmente ajenos al inversor. Como aspectos que mejoran el valor podemos mencionar la mejora de los trasportes públicos, creación de colegios en la zona y en general la mejora del barrio. Como aspectos que afectan negativamente: la construcción de viviendas nuevas en la zona, el establecimiento de negocios ruidosos como bares o pubs y en general cualquier aspecto que suponga una recesión del barrio en que se encuentra el inmueble.
  • En el pasado la inversión en viviendas era un negocio “redondo” pues la simple y constante revalorización de la propiedad a un ritmo desmesurado aseguraba que una casa en casi cualquier zona, o de cualquier tamaño sería un “chollo” en pocos años. Esta posibilidad ha desparecido y no volverá en bastantes años.
  • Hay personas que obtienen una buena rentabilidad con el alquiler, se trata de aquellos que compraron una vivienda hace unos 10 años a precio razonable y la están alquilando a un precio competitivo. Tratar de repetir ese modelo hoy no es realista.

EJEMPLO 4: me lanzo a la BOLSA.

En Bolsa se puede obtener muy buenos beneficios y también perder sumas muy importantes. Mas que de inversión yo hablaría casi de especulación, pues se busca rendimiento rápido con un riesgo muy elevado.

Requisitos para no perder o perder lo menos posible:

Diversificar, es decir, tener acciones de bastantes compañías y si es posible de varios países o incluso continentes.

Estar atento para vender cuando nuestro beneficio alcance un nivel razonable o comprar cuando surjan oportunidades.

Ser paciente, el tiempo pone las cosas en su sitio.

Es necesario SABER que estamos haciendo, sino, perderemos seguro.

Invertir en Bolsa buscando los dividendos que las acciones reparten es una opción, pero tengamos en cuenta que el reparto o no de dividendos es un criterio al que las empresas se acogen sin previo aviso.

EJEMPLO 5: invertir en el producto de moda del que tanto oímos hablar: los FONDOS

Los fondos son posiblemente la mejor herramienta para invertir a la que podemos acceder. No requiere grandes cantidades y está al alcance de todos.

Algunos REQUISITOS para no perder:

  • Ser pacientes, dejar que el tiempo haga el trabajo. La rentabilidad no surge de la nada, surge de la actividad de las empresas y del tiempo que estas necesitan para obtener beneficios.
  • SABER lo que hacemos, cómo lo hacemos con qué objetivo (de rentabilidad y de tiempo).
  • Se suele decir que el dinero que se invierte es aquel que no se necesita, o mejor dicho ese dinero que no necesitaremos en los próximos años.
  • Hacer uso del ASESORAMIENTO. Esto no significa ir al Banco X y dejar que nos aconsejen muestren que fondos se comportaron mejor o peor en los últimos años… Ni tampoco leer y leer sobre fondos, autoformarnos y hacernos “expertos”.
  • Un Asesor creará una estrategia de inversión a medio-largo plazo adecuada a cada inversor de forma particular y que irá modelando y adecuando a los cambios que el inversor experimente en su vida económico-financiera.
  • No tratar de ir buscando el “mejor” fondo en cada momento y “saltar” de uno a otro buscando estar en la cresta de la ola y siendo más listo que nadie. Esto no funciona. Se gana mas con una cartera diversificada y estable que cambiando de fondo cada 6 meses. Esto no significa que la cartera deba ser totalmente estática e inalterable. Ni lo uno ni lo otro.

CONCLUSIONES:

Dado que no parece nada fácil llegar a no perder parte de nuestro dinero, ya sea porque temerosos permanecemos inmóviles; o porque animados por modas nos adentramos en lo que no controlamos (bolsa o fondos); o por seguir anclados a antiguos modelos que ya no funcionaban (depósitos); o simplemente porque a algunos les va bien (vivienda); la verdad es que obtener rentabilidad o mejor dicho que nuestro dinero no pierda valor con el paso de los años es tarea compleja. Ahora bien también es cierto que para todo problema hay una solución… y en este caso la solución llega de la mano de tres claves:

Asesoramiento: entendido este como la información no tendenciosa.

Planificación: En el modelo de economía actual la improvisación, el mirar el largo plazo como una suma de cortos plazos, el pensar en ya veré que hago llegado el momento, nos arrastrará a vivir de préstamos o a ver como el dinero ahorrado cada día vale menos.

Tener un Plan maestro que tenga un objetivo final claro: vivir cuando me retire con el nivel de bienestar que disfrutamos hoy; y tener unos objetivos intermedios marcados, que serán cubrir las necesidades que irán surgiendo (la universidad de mis hijos, mi próximo coche, o mi nueva casa); nos hará sentirnos tranquilos organizados y SEGUROS.

Diversificación: No existe forma de cubrir todos los objetivos financieros con un único producto ni inversión. La rentabilidad, la liquidez y la seguridad son 3 patas que sostiene nuestra economía. Será labor fundamental encontrar el  equilibrio y ponderar, en función de nuestras características personales y financieras en cada momento de nuestra vida. Si lo hacemos la realidad de nuestras finanzas será GANAR o GANAR, en lugar de ir arrastrando pérdida tras pérdida o susto tras susto.

La economía es el Mar y todos nos movemos en Barco. Hay momentos de calma con aguas cristalinas y cielo despejado en los que podemos disfrutar con total seguridad incluso nadar o bucear. Pero tarde o temprano surgen tormentas, pequeñas y grandes que nos podrá las cosas muy complicadas. Si te pilla nadando o en un barquito sin patrón pues ya sabes, serás pasto de los tiburones. Si navegas en un buen barco y con una experimentada tripulación, el peligro desaparece, no así tus miedos, vivirás las tormentas con una dosis de adrenalina, pero seguro.

A estas alturas te habrás dado cuenta que la cosa no es nada fácil y que en estos tiempos si queremos “navegar” de forma segura no podemos hacerlo por nuestra cuenta, debemos contar con una tripulación formada y experimentada, debemos contar con un Asesor que descubra lo que buscas, tus objetivos. Nos explique lo que pasa en cada momento, las opciones que tengo y nos recuerde que esos objetivos de ahorro o inversión que tenemos son SIEMPRE A LARGO PLAZO, que no hay mal que cien años dure. Que todos los periodos complicados, hasta los muy complicados tienen una duración limitada, bastante menor de lo que percibimos por las noticias y que el posterior periodo de mejora económica, aunque con menor publicidad, dura más en el tiempo y llega más arriba en las ganancias.

Y muy importante, recordemos que todos somos diferentes, con diferentes necesidades, diferentes objetivos y diferente nivel de tranquilidad ante las fluctuaciones de nuestro patrimonio y por tanto la solución para cada uno de nosotros debe ser diferente, muy diferente. No existen las fórmulas mágicas válidas para cualquiera y en todo momento.


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