En bolsa, básicamente, hay 2 formas de ganar dinero (y perderlo…), por un lado lo que podríamos denominar invertir,  y por otro lado, estaría lo que se conoce como especular. Con ambas se puede ganar y se puede perder dinero, ahora bien la diferencia fundamental estriba en saber donde cada uno se encuentra cómodo y es capaz de conciliar el sueño por la noche… A éste respecto os voy a contar una historia que les sucedió a dos buenos amigos que seguro que a más de uno le resultará familiar…, J

 

Corría el año 1999, eran épocas de prosperidad y grandes cambios tecnológicos. Juan había acabado la carrera ese año y se disponía a hacer sus “pinitos” en bolsa. Se hablaba por entonces de una compañía filial de Telefónica que acababa de salir a bolsa y que en pocos días había duplicado su valor. Era un valor tecnológico que se llamaba Terra (¿os acordáis…?). Juan no se lo pensó, se lanzó de cabeza y compró acciones de dicha compañía (él del banco le dijo que era una apuesta ganadora, pues a casi todos los clientes les habían colocado acciones de dicha compañía y estaban ganando dinero…). El resultado fue espectacular, y en pocos días la inversión se había multiplicado de manera exponencial. La cotización de Terra se disparaba y Juan por ese entonces ya había hecho otras muchas operaciones en otros tantos valores tecnológicos, ya no solo de nuestra bolsa, sino que también del Nasdaq (la bolsa más “famosa” por entonces y cuyo índice era el índice de referencia mundial). Todo le iba fenomenal y eso de que la bolsa tenía riesgo, ni visos de ser real. En esas que, un buen día, la primavera del año 2000, se encuentra con su buen amigo Pepe y le cuenta todo el tema. La primera pregunta de Pepe, un tipo muy pragmático fue, -¿Juan, supongo que Terra tendrá unos beneficios y resultados espectaculares para dar este rendimiento bursátil, no?, a lo que éste le contestó, -Pues ahora que lo dices, no tengo ni idea, he leído por ahí que por el momento está en números rojos, pero que sus expectativas de crecimiento y las del sector son tremendas…

 

Juan y Pepe estuvieron ese día hablando un buen rato. Juan le contó todo lo bien que le había ido con sus inversiones en bolsa. Le dijo que últimamente lo que estaba haciendo era “trading”, comprar y vender en el corto plazo, que estaba muy de moda y que prácticamente en todas las operaciones salía ganador…

 

Ese día Pepe llegó a casa teniendo la sensación de que era el único tonto que no había sabido aprovechar el “juego” que daba la bolsa, y más aún cuando al cruzar la portería del edificio oyó a su portera como comentaba con otro vecino que si las Terras cotizaban ya por encima de 100 euros o que si las Zeltias iban a pegar un subidón porqué en breve se aprobaría la comercialización de uno de sus medicamentos que tenían en fase de estudio…

 

Por la noche no durmió, y a la mañana siguiente le faltó tiempo para ir al banco a comprar un buen puñado de Terras y de otras acciones que el interventor mismo del banco le aconsejó. La verdad es que algunas de ellas ni las conocía, pero ¿como se lo iba a decir al del banco?, ¿qué iba a pensar de su ignorancia?, que vergüenza!!!… Con lo cual firmó la orden y se fue…

 

Pasaron algunas semanas y las inversiones de Pepe subieron. Entonces llamó a su amigo Juan y le dijo, -Juan, estoy ganando un 20%, creo que voy a vender… A lo que Juan le contestó, -Pepe, espera, que he oído que esto va a ser la bomba y que va a subir mucho más… 

 

…Pues si, realmente fue una auténtica bomba, ya que pocas semanas después estalló la “burbuja tecnológica” y las cotizaciones bursátiles empezaron a desinflarse con fuerza. Rápidamente Pepe pasó de estar en positivo con sus inversiones a entrar en pérdidas. ¿Y, ahora que hago?, se preguntaba. Creo que lo mejor será vender, perder lo mínimo y olvidarme del tema, le comentó a su amigo Juan. Éste le contestó, -ni se te ocurra, esto es un bache temporal, hay mucha liquidez en el mercado esperando para entrar y seguro que volverá a rebotar con fuerza…

 

Pepe decidió esperar unos días más, pero el problema era que por las noches no podía dormir dándole vueltas y más vueltas al tema, hasta que una mañana se despertó y harto de tanto “sufrimiento” fue al banco y vendió todas sus acciones. Al contrario, Juan empezó a hacer más operaciones para intentar recuperar parte de lo perdido. Oyó que también se podía invertir a corto e incluso le hablaron de “apalancarse” para recuperarse del bache bursátil…

 

…Pasaron unos cuantos años sin saber nada el uno del otro, hasta que un buen día volvieron a verse. –Hombre Juan!, ¿Qué es de tú vida?, -Pues mira Pepe, por aquí andamos…

 

Aprovecharon para entrar en una cafetería a tomar un café y ponerse al día…

 

-¿Y tus operaciones en bolsa, como acabó el tema…?, le preguntó Pepe a Juan. – Pues mira, la verdad es que en esa época perdí mucho dinero, pero aquí estoy de nuevo haciendo “trading” a ver si recupero parte de lo que perdí…

 

…-Justamente ahora acabo de comprar acciones de una inmobiliaria que está subiendo como la espuma, se llama Astroc. También estoy apalancándome con Jazztel, sus previsiones son buenísimas. ¿Porqué no te animas?, le preguntó Juan al final.

 

…-Mira, es que hace unas semanas conocí a un asesor financiero que me está ayudando con la gestión de mi patrimonio y en este momento hemos montado una pequeña cartera de valores de compañías con alta rentabilidad por dividendo y buenos resultados, buenos flujos de caja y con negocios sólidos y bien estructurados para la parte de Renta Variable de mi patrimonio. La verdad es que estoy muy contento y tranquilo con el resultado de la misma, y lo que es más importante, por la noche duermo como un niño, independientemente de si las bolsas han subido o han bajado, le respondió Pepe.

 

-Con lo cual, insistió, no me vuelvas a liar con tus historias, no vaya a ser que de nuevo pase lo que pasó en su día…

 

Y dicho y hecho, pocos meses después, estalló la crisis subprime y pasó todo lo que ya sabemos… ¿Quién no recuerda la caída del 40% en un día del valor de Astroc (después de venir ya perdiendo cerca de un 50% en las sesiones precedentes)?.

 

De todos modos, Pepe, gracias a los consejos de su asesor financiero, está vez si pudo dormir más tranquilo, pues por supuesto perdió dinero (en toda crisis todo patrimonio acaba depreciándose), pero de manera controlada y reduciendo a tiempo parte de la cartera para generar liquidez a la espera de nuevas oportunidades, lo que le permitió volver a recuperar niveles una vez los mercados volvieron a repuntar.

 

En cuanto a Juan, la crisis subprime que trajo consigo la crisis inmobiliaria y la crisis financiera pudieron con él y ahora, cuando alguien le habla de bolsa, sale corriendo despavorido, pues no quiere recordar las largas noches en vela que pasó rezando a todos los santos para que cada nuevo día la bolsa dejara de caer…

 

MORALEJA: A veces lo sencillo y coherente puede ser mucho más efectivo e interesante que lo complejo y sofisticado. “Back to basics” lo llamamos nosotros por ese entonces (otoño de 2007), y a fe que ha funcionado

 

De todos modos, lo que está claro es que para especular, “tradear” o apostar con productos derivados y/o apalancados, hay que ser profesional, estar cualificado y lo más importante, conocer que es lo que se tiene entre manos y cuales son sus verdaderos riesgos.

 

P.D.: Vaya por delante mi admiración y respeto a traders y gestores que se pasan el día delante de la pantalla haciendo todo este tipo de operaciones. Como todo en esta vida, están los profesionales (en Unience tenemos un buen número de ellos) y los no tan profesionales…, je, je, je.

 

Saludos y buenas inversiones (o “tradings”)!

 

Fdo.,  Robert

 

Y vosotros, de que sois, inversión tipo "buy and hold", trading, mix de ambas...??? Qué pensáis que puede ser más rentable a la larga...???