En mi anterior artículo hacía referencia a como, desde el año 2000 hasta nuestros días, los bonos del tesoro a diez años han obtenido mayor rentabilidad que el S&P 500, y se mostraba un gráfico que vuelvo a reproducir aquí.

Pero ¿que hubiese ocurrido si durante ese mismo periodo de tiempo, Vd. hubiese hecho caso a las enseñanzas de Ben Graham y se hubiese limitado a adquirir compañías que cotizan a una ratio PER menor a 10 veces y una deuda menor o igual al 50% de los fondos propios? Deseoso de saber lo que le hubiese ocurrido a uno de esos ‘Grahamitas’ durante ‘la década perdida para las acciones’, he realizado un backtest, para el mercado de los EE.UU., bajo las siguientes condiciones:

  • Acciones con una ratio PER menor a diez veces.
  • Deuda sobre capital menor al 35%.
  • Compañías con ventas iguales o superiores a 500 millones de dólares.
  • Rebalanceo cada dos años.

 

De entre estos requisitos, dos creo merecen una breve explicación. En primer lugar, ante la imposibilidad de utilizar la ratio de deuda sobre fondos propios, he utilizado una muy similar, la relación deuda/capital. En realidad, ambas son equivalentes pues el término ‘capital’ se compone de fondos propios más deuda. Así, una empresa con una ratio deuda/fondos propios del 50% (0,5€/1€), es decir, 0,5€ de deuda por 1€ de fondos propios, poseerá una ratio deuda sobre capital del 33,3% [0,5€ / (1€ + 0,5€)]. Por otro lado, utilizar únicamente empresas con ventas iguales o superiores a 500 millones de euros es fruto de actualizar el criterio de Graham de buscar empresas con un tamaño adecuado.

Hasta aquí no hay muchas diferencias con la mayoría de backtest que se pueden ver por ahí. La cuestión es incorporar en mencionada estrategia lo que habría sucedido de haber sido implementada en realidad (con comisiones e impuestos). Para ello he aplicado los siguientes requisitos:

  • Comisiones por transacción de 4,95€ (en un buscador de 'plataformas de trading por Internet' encontré a ‘Zecco Trading’ con dicha comisión).
  • Impuesto del 20% 'aplicado' en el momento en que se realiza el rebalanceo.

 

Los resultados de la estrategia (denominada BGF) son, al igual que en tiempos de Graham, realmente prometedores. Una cartera de 50.000€ invertida el 1 de enero de 2000 habría obtenido 350.762€ a 31 de diciembre de 2012, cerca de un 16,2% en términos anualizados.

Así que, a la hora de invertir, céntrese en lo importante. Como escribía Warren Buffett en 1959: “No hago ningún intento por predecir el mercado, mis esfuerzos están dedicados a encontrar títulos infravalorados.”  Olvídese del efecto 2000, de la guerra de Irak, la de Afganistán, Grecia, de una posible desmembración de la Unión Europea, si el paro sube este mes, si baja, o el resto de cosas insustanciales que solo preocupan a quienes viven de ellas. Este experimento vuelve a poner de manifiesto que las preocupaciones de los ‘expertos’ no son más que ‘ruido’. El 95% de ellos son unos privilegiados, pues a poca gente se le remunera de forma tan sustanciosa por destruir valor de forma sistemática. Olvídese de ellos, utilice estrategías contrastadas como la de Ben Graham, todo un 'all in al antiglamour'. Como escribía James Montier en uno de sus artículos; “Buy when it’s cheap, if not then, when?”