"Si todo el mundo las está haciendo [recompras] , algo debe de haber mal en ellas."    (Henry Singleton)

 

Nunca pensé que de la televisión, y menos de un anuncio, obtendría una de esas “pepitas de sabiduría” con las que uno se encuentra muy de vez en cuando. Y lo es precisamente por su simpleza. Tal vez me estoy excediendo, así que directamente les paso a exponer los argumentos que me llevan a citar, parafraseando el anuncio de la compañía ONO, el lema de que “hasta un niño lo tiene claro, 14.5% es más que 4%”.

Desde 1997 hasta nuestros días, con la excepción de 2009, el importe (bruto) utilizado para recomprar acciones ha superado el importe de distribución de dividendos en las compañías del S&P 500. Atendiendo a la máxima expuesta por Warren Buffett en su carta a los accionistas de 2012 donde escribe que las recompras “ son razonables para una empresa cuando sus acciones se venden con un descuento significativo con respecto a su valor intrínseco, calculado de forma conservadora", podemos llegar a la conclusión de que el S&P 500 ha venido cotizando por debajo de su valor intrínseco de forma sostenida desde 1997 (salvo en 2009)… juzguen ustedes mismos.

 

 

Pero, en opinión del autor de estas líneas, no es el (nefasto) historial de recompras de acciones lo más preocupante. Recientemente el “rey del short selling” Jim Chanos comentaba lo siguiente:

“Cuando las empresas se embarcan en recompras masivas en todos los sectores y en todas las empresas, estos ejecutivos están comprando el mercado. Así que lo que te están diciendo entonces es inequívocamente que piensan que, o bien son felices obteniendo el retorno del mercado o con suerte, quizá algo más. O su tasa de retorno sobre cualquier nuevo proyecto de capital es mucho, mucho más bajo. De hecho, la mitad o menos de lo que se afirma. Y eso no augura nada bueno para los beneficios futuros, o para la calidad de los beneficios reportados actualmente.”

Utilizando datos de la compañía Standard & Poor’s, el retorno sobre los fondos propios (RoE) de los últimos doce meses para el índice S&P 500 se aproxima al 14.5% (frente a una media histórica cercana al 13%). Por otro lado, Bridgewater Associates, el mayor hedge fund del mundo, espera para el S&P 500 retornos cercanos al 4% durante la próxima década. Entonces, en vista de que invertir en proyectos internos generaría para el accionista retornos del 14.5% y que comprar acciones lo haría en un nivel cercano al 4% ¿no deberíamos estar asistiendo a un boom de inversión, desestimando la recompra de acciones al tratarse de una operación menos rentable? ¿No es cierto que hasta un niño tiene claro que 14.5% es mayor que 4%?

Invertir ingentes cantidades en proyectos que se espera que rindan cerca del 4% en lugar del 14.5% - unido a lo comentado por Jim Chanos - me hace pensar, como en la obra de Shakespeare, que “algo huele a podrido en Dinamarca”.