Snowball SICAV Newletter Mayo 2021

Snowball SICAV Newletter Mayo 2021

La rentabilidad neta de gastos de Snowball acumulada en 2021 es del -1,8%. Asimismo, les recordamos que rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
 
A continuación, y a modo de referencia, les mostramos la evolución de Snowball y del índice mundial en euros incluyendo reinversión de dividendos:     

Rentabilidad acumulada 2021 1 año 3 años 5 años Inicio
Snowball -1,8% 30,7% 60,3% 82,5% 78,8%
MSCI all country world (€) 11,3% 29,8% 39,7% 75,1% 88,8%
  Diferencia -13,1% 1,0% 20,6% 7,3% -10,0%
           
Rentabilidad anualizada     3 años 5 años Inicio
Snowball     17,0% 12,8% 9,3%
MSCI all country world (€)     11,8% 11,9% 10,3%
  Diferencia     5,2% 2,0% -0,9%

Si en la Newsletter de febrero (ver link adjunto) comentábamos el efecto que se estaba produciendo en el mercado por las subidas de tipos de interés a largo plazo por los temores a la inflación, esta vez, vamos a tratar como deberíamos defendernos ante esa posible inflación. 

Que tenemos y tendremos inflación a corto plazo es un hecho y no una expectativa o un posible escenario. El cierre de fábricas y cadenas de suministro en todos los niveles durante más de un año y las ganas que todos tenemos de volver a nuestra vida “normal” (demanda acumulada) ha provocado un desequilibrio predecible entre escasa oferta y alta demanda, provocando el subsiguiente incremento en los precios. A modo de resumen, podemos destacar el hecho de que el precio de la madera se ha multiplicado por 3 en un año o que los fabricantes de coches (teléfonos móviles y ordenadores en menor medida) son incapaces de cubrir la demanda por falta de chips. Dicho esto, no sabemos si este fenómeno será de carácter temporal y pasajero o durará unos años. No obstante, a largo plazo existen muchas fuerzas deflacionarias como pueden ser la demografía, la tecnología, la sobrecapacidad, el desempleo, etc. Por otro lado, hay una única fuerza, pero muy poderosa y que es inflacionaria y es la política manirrota de nuestros gobiernos/bancos centrales que suelen solucionar todos los problemas dándole a la máquina de imprimir billetes. Seremos testigos en el futuro y veremos si los efectos deflacionistas se imponen a este hecho inflacionista o al revés. En cualquier caso, como dijo Mark Twain “es muy difícil hacer predicciones, especialmente con respecto al futuro”.

Si la inflación ciertamente puede regresar de manera importante es útil para los inversores saber cómo podemos proteger el patrimonio para que este no se erosione con el paso del tiempo. Para ello os detallamos a continuación cuales son las peores y las mejores inversiones para una economía inflacionaria.

Podemos dividir estas inversiones en cuatro categorías de peor a mejor protección para los inversores contra la inflación:

  1. Moneda: los activos denominados en moneda corresponden con la peor de las cuatro inversiones que uno puede poseer en un entorno inflacionario. El peor activo que puede poseer es, por supuesto, la moneda misma que se está inflando. Veámoslo. El dinero que se encuentra en una cuenta bancaria o escondida debajo de su colchón será devorado mes tras mes, por lo que, si esperamos inflación en el euro, no queremos tener euros en nuestras carteras. Tampoco queremos tener bonos emitidos por gobiernos o corporaciones con cupones en la moneda inflada. Si le presto 100 y le digo que obtendrá 5 por año y sus 100 completos en el año 10, puede que no suene tan mal, es un rendimiento anual del 5%, sin embargo, si hacemos este trato y hay un 5% de inflación en el euro, lo cual no es imposible en absoluto, entonces no obtendrá beneficios en términos reales. Un ejemplo muy ilustrativo de la erosión del valor del dinero a lo largo del tiempo en entornos inflacionistas es comparar la cantidad de bienes que puede uno comprar y llenar el carro de la compra en el supermercado hace 20 años y compararlo con la cantidad de bienes con los que puede llenar el carro de la compra hoy, destinando la misma cantidad de euros. Es decir, cuán lleno estaba el carro comprando 10.000 pesetas entonces en relación con cuán lleno está el carro hoy con una compra de 60€, y les aseguramos que la diferencia es abismal. Otro ejemplo en línea con lo comentado es que en el año 1966 necesitabas 286€ para comprar un SEAT pequeño y ahora necesitas 16.520€, lo que supone una subida del 7,62% anual.
  2. Activos improductivos: a continuación, en nuestra lista, tenemos los activos improductivos que incluye activos como el arte, el oro, nuestra casa, etc. Estos activos no son inútiles de poseer durante tiempos de inflación, ya que deberían mantener su valor real, sin embargo, no aumentarán su valor. Cualquiera de los activos improductivos dentro de 10 años seguirá siendo los mismos, esa pintura rara seguirá siendo solo una pintura rara. Los activos improductivos son excelentes para mantener su valor real en tiempos inflacionarios, pero si lo que queremos hacer es aumentar el valor real de nuestro patrimonio debemos ir a los activos productivos.
  3. Activos productivos: son activos que producen servicios o productos valiosos. No obstante, debemos discernir dentro de los activos productivos los negocios “mediocres”.
    • El primer tipo de negocio del que debe mantenerse alejado durante tiempos de inflación es el que requiere mucha inversión sólo para mantenerse a flote. Desafortunadamente, la mayoría de las empresas no saldrán bien en términos reales durante la inflación. Sus ganancias pueden aumentar bastante con el tiempo, pero se ven obligadas a invertir cada vez más en el negocio sólo para permanecer en el mismo lugar. Para identificar estas empresas, suelen tener bajos rendimientos de activos tangibles y ser muy intensivas en capital.
    • Otros negocios a evitar son aquellos que no tienen ningún poder de fijación de precios. Es decir, las empresas que no pueden permitirse subir sus precios incluso en períodos inflacionarios. Si no son capaces de trasladar el alza de precios de sus insumos al consumidor final los márgenes se estrechan y, en el peor de los casos, pueden entrar en pérdidas, con la destrucción de valor que esto conlleva.
    • Otro tipo de negocios a evitar son aquellos cuyo balance está lleno de los activos mencionados más arriba. Por ejemplo, bancos, aseguradoras, etc. ya que tienen en su balance gran cantidad de bonos y cash en moneda.
    • Los activos productivos que sí funcionan en periodos de inflación son aquellos que son contrarios a las tres características mencionadas anteriormente. Es decir, lo que estamos buscando en una empresa es que se desempeñe bien durante los tiempos de inflación y para ello debemos buscar las siguientes características: requisitos de capital bajos y altos rendimientos, negocios con marcas o grandes economías de escala que les permitan poder fijar los precios, poca o ninguna necesidad de efectivo y preferiblemente algo de apalancamiento (que sea manejable).
  4. Propiedades de alquiler (y tierras de cultivo): en una situación intermedia entre los activos improductivos y los activos productivos se encuentran las propiedades de alquiler. Existe algún requisito de capital para mantener estos activos, pero al mismo tiempo, se pueden apalancar/endeudar.

Podemos resumir que todo aquello que este denominado en una moneda tendrá un gran impacto durante tiempos de inflación y usted probablemente debería permanecer fuera de estos. Los activos improductivos simplemente se quedan ahí y aunque deberían mantener su valor, existen mejores alternativas. Ser dueños de un negocio no es una gran protección contra la inflación en sí misma, también debe mirar que entre sus características tenga poder de fijación de precios sin la necesidad de grandes inversiones de capital. Son excelentes inversiones en tiempos de inflación si además agrega un poco de apalancamiento (y por las mismas razones las propiedades inmobiliarias también deberían funcionar bastante bien siempre y cuando se realicen con racionalidad económica y sentido financiero).

Algunos pueden argumentar que nos hemos olvidado las criptomonedas como manera de protegernos de la inflación. Es habitual entre los medios de comunicación el tratar a las criptomonedas como el nuevo oro. Nosotros no somos expertos ni pretendemos serlo, pero lo que es evidente, es que no existe una correlación de las criptomonedas con la inflación. Quizás es muy pronto para intentar buscar correlaciones (13 años de vida) pero lo que sí que se puede observar, almenos pora ahora, es que las criptomonedas están muy correlacionadas con los activos más especulativos (Gamestop, Tesla, AMC, NFT’s, etc).

Ni en Snowball ni de forma personal tenemos pensado adquirir criptomonedas. No obstante, hemos leído gente muy inteligente (Ray Dalio, Stanley Druckenmiller, Naval Rakiavant, Peter Thiel, entre otros) sugerir adquirir el 1-2% del patrimonio en aquellas que pueden tener más sentido (a priori, Bitcoin y Ethereum). Parece una recomendación sensata, aunque desde nuestro punto de vista no se trataría de una inversión sino de una especulación. Da la casualidad que desde hace un par de semanas la CNMV permite a los fondos y Sicav adquirir criptomonedas (leer noticia adjunta). No han tenido especial buen timing ya que durante estas dos semanas justo las criptomonedas han perdido un -45% de valor. No ha tenido nada que ver la aprobación de la CNMV sino la prohibición de su uso por parte del gobierno chino y de Japón. Se puede argumentar que si las criptomonedas son capaces de aguantar los embistes de los gobiernos mundiales éstas se están haciendo más robustas.

Como siempre, nos ponemos a su entera disposición para aclarar cuantas dudas o preguntas tengáis tanto en lo que se refiere a la cartera de participadas como sobre nuestra visión sobre el escenario sobre el cual estamos trabajando.

Atentamente,



Josep Mussons Caldés
Presidente de Snowball Value, SICAV
jmussons@snowballsicav.com
www.snowballsicav.com

Número ISIN: ES0126219007

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