Joan Anglada Salarich

(TheMoneyGlory)

Analista financiero y periodista económico

Vic. Barcelona. ESPAÑA.

¿Para qué sirven los análisis de acciones de los bancos?


Escrito 6 Jun 13

Para qué sirven las recomendaciones de los analistas? Se lo pregunta Nassim Taleb en el libro El Cisne Negro. Al fin y al cabo, la mayoría son positivas y afloran en los valores de moda. Los profesionales intentan abstenerse de poner mala nota, por miedo a represalias. Las que hay, son hechas a partir de un patrón matemático y estadísticas históricas con poca perspectiva de futuro. Esta selección concluye con un resultado problemático; la visión de las instituciones financieras está sesgada.

Entonces, tal como preguntaba un editor del New York Times, si estas estimaciones son erróneas, porque se siguen usando?

Porque los fondos de inversión y los gestores profesionales de activos las necesitan como filtro, para gestionar carteras. El viejo dicho "si no puedes decir nada bueno, no digas nada ", no funciona. Las agencias de valoración y las instituciones financieras deben escupir recomendaciones, aunque no tengan una base sólida donde asentar su opinión. Los fondos de inversión se dejan guiar con los ojos ciegos por los analistas. Porque sus folletos informativo especifican que invertirán en activos valorados con una triple A o un A++, o a partir de un BB-. Así la bola se hace más grande. Son criterios específicos para cada cartera, que además, debe invertir todo el efectivo posible. Por eso el Fondo Japón lo apuesta todo al rojo nipón con un AAA, y el Fondo Alta Rentabilidad al negro de los dividendos, de las acciones etiquetadas con un “Sobreponderar”.

¿Cuál es la gestión del riesgo? Si los profesionales hacen caso de los datos históricos, se dice que no hay posibilidades de perder gran cosa.

Las hojas de cálculo, l’ Excel por ejemplo, nos permite a todos ser analistas, con poco espíritu crítico y una visión panorámica del mercado, visto por el retrovisor. Con la tabla programada adivinamos el futuro. La compra de acciones filtradas por la paga de dividendos se clasifica en este tipo de gestión.

El Club de Bolsa Alumni UB ha promocionado consejos en este sentido. A pesar de su gran labor en el entorno de la educación financiera, a principios de mayo del 2012 presentó un artículo donde recomendaba la compra de títulos del mercado español, basándose en el pay-out ratio (porcentaje de dividendos relacionado con el beneficio por acción total). Los datos históricos, usados para la llamada cartera de perros, eran cojonudos. Meses después de este artículo, que recomendaba una gestión a largo plazo, las reglas del juego cambiaron. El 25 de julio Telefónica dejó de pagar dividendos. Es decir, una estrategia bonita y bien presentada, con estadísticas y gráficos, se iba al traste porque los fundamentos no se aguantaban por ninguna parte.

Hay otras estrategias de Stock Picking que también se basan en estadísticas históricas y que se pueden clasificar en esta línea. Un ejemplo lo encontramos en la compra de valores en función de la primera letra del nombre de la empresa. ¿Cuáles son las acciones que han cotizado al alza, durante los últimos años, las que empiezan por P o por M? Otra idea, dentro de este grupo, es escoger las compañías en función del color de su logotipo. ¿El amarillo y rojo de McDonald's tiene más éxito históricamente que el rojo solitario de Pescanova?

Durante unos días StockSpinOff añadió algunas dudas a la división de ConocoPhillips. El motivo: el nuevo negocio, fruto de la escisión, se compondría de un nombre y un número, Phillips 66. Según las estadísticas de los históricos de bolsa, las cotizaciones nombradas con un número no han funcionado tan bien como las que están exentas. Para más inri, esta incorporaba la identificación del diablo. Pese a las dudas y los análisis, las acciones de Phillips 66 han doblado su valor.

En definitiva, son criterios que buscan justificación en los pasos del camino realizado, no en lo que hay por hacer. Nadie culpa a sus ideólogos de no hacer un estudio cuidadoso de los datos. Las recomendaciones prêt-à-porter de los analistas profesionales quizás se basan en cálculos matemáticos, pero más superficiales. El famoso WACC, por ejemplo.

Estrategias por nombres, colores o longitud del bigote del director financiero, tienen la misma validez que calcular la paga de los dividendos. No hay ni uno que mire adelante.

Via The Money Glory

Comentarios (1)

xiscom Haz lo que puedas con lo que tengas.

11 Jul 13

Es lo que tiene el llamado "consenso del mercado": que es
muy bueno que exista, así la mayoría de gestores e inversores pierden
su tiempo siguiéndolo, dejando mucho campo libre a los analistas que
piensan por su cuenta. De ahí el fuerte sesgo "contrarian"
del "value investing". Siempre es un placer leerte, Joan.