Como sabéis me gusta mucho la estrategia aplicada a cualquier disciplina, y aunque estoy especializado en estrategia bursátil, me gusta también mucho seguir la política y la parte de pactos y estrategias que ésta tiene. En este artículo voy a analizar desde un punto de vista estratégico la situación actual en la que se encuentran los partidos políticos tras las elecciones del pasado 20 de diciembre.

Empecemos por el PP, que a mi juicio tiene imposible que Rajoy sea investido como nuevo presidente sin que haya una nuevas elecciones. La única posibilidad de que Rajoy sea presidente es que se convoquen nuevas elecciones, que se presente él como candidato y que el PP obtenga mayoría absoluta o quede muy cerca de ella para que Rajoy pueda ser investido con la abstención de Ciudadanos o del PNV. Albert Rivera ha dicho en numerosas ocasiones que no apoyará la investidura de Mariano Rajoy, aunque cabría la posibilidad de que Ciudadanos se abstuviera en una investidura de Rajoy después de unas segundas elecciones. La probabilidad de que un candidato alternativo del PP forme gobierno tras los resultados de los comicios del 20 de diciembre es también muy remota.

El PSOE está en una clara situación de pierde-pierde de Teoría de juegos. Es decir, cualquier decisión que tome va a ser muy probablemente perjudicial para este grupo político. Sin embargo, es el partido pivotal para formar el gobierno en España. La primera opción es la de abstenerse en la investidura de Rajoy, lo cual ya han manifestado que no harán. Además de que el PP es su gran rival político, esta opción sería muy difícil de explicar a sus votantes, y de cara a las siguientes elecciones lo más probable es que perdiesen un gran número de votos, como le ocurrió al PASOK en Grecia. Descarto, por lo tanto, esta opción. La segunda opción es formar gobierno con el apoyo de Podemos , IU y el PNV y con la abstención de los partidos nacionalistas catalanes. Esta opción pasaría porque Podemos retirase de su oferta la convocatoria de un referéndum en Cataluña, algo muy poco probable. A los partidos catalanes les podría interesar este gobierno en su afrenta independentista, incluso aunque se cerrasen las puertas a un referéndum, pues sería un gobierno que en principio pondría muchas menos piedras en su estrategia de ruptura con España. Es, en todo caso, una opción que veo muy poco viable. Igualmente remota contemplo la posibilidad de un Gobierno PSOE-Podemos con la abstención de Ciudadanos, debido a que para darse esta opción Podemos debería retirar su proposición de que haya un referéndum en Cataluña, algo que sería difícil de aceptar por su división territorial En Comú Podem. 

Podemos está ,a mi juicio, en la mejor situación de los cuatro partidos políticos con mayor representación en el Congreso. A priori, en todas las opciones tiene algo que ganar. Podría formar parte del Gobierno, influir mucho en las decisiones de éste o ser el partido líder de la oposición a lo que denominarían la Coalición de la casta. A priori que se repitiesen las elecciones no sería negativo para ellos (sería en principio junto al PP, el grupo político más beneficiado). Podrían incluso confluir a las mismas con IU y algún otro grupo como PACMA. (Debido a la ley electoral que hay en España si hubiesen ido juntos a estas elecciones hubiesen obtenido unos 14 escaños más de los 71 que suman actualmente estas tres fuerzas políticas).

Tal como lo veo yo, el PSOE probablemente juegue la carta en última instancia, una vez que Rajoy no pueda formar gobierno de intentar investir a Pedro Sanchez como presidente con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PP. Ciudadanos es en mi opinión el partido que menos le interesa una repetición de elecciones por la posible emigración de voto útil hacia el PP de una parte de sus votantes en las elecciones del 20-D. Aquí la clave está en las estimaciones que tenga el PP proveniente de las encuestas que manejen en ese momento del número de escaños que obtendría el PP y Ciudadanos si se repitiesen las elecciones. Esta opción podría ser un buen equilibrio de Nash para estos tres partidos políticos que formarían una gran Coalición, salvo por dos cuestiones:

1) Que como hemos comentado a medio/largo plazo el gran beneficiado políticamente podría ser Podemos, con Pablo Iglesias como líder de la oposición. 

2) Que en principio para el PP sería más óptimo la repetición de elecciones que permitir este acuerdo Ciudadanos-PSOE.

Por lo tanto, a mi juicio, el escenario más probable es que se repitan elecciones en los próximos meses. Es probable que el PSOE se lo juegue todo al carisma de un nuevo candidato, posiblemente Susana Díaz. En el PP veremos quién sería su nuevo candidato y quedaría también por dilucidar si los grupos de izquierda, Podemos, IU y quizá alguna otra opción se ponen de acuerdo para presentarse juntos a estos potenciales nuevos comicios.