VICENTE GIL

(VicenteG)

Director en Andbank

Valencia. Valencia. ESPAÑA.

DIARIO DE UN GESTOR: Las expectativas de nuestros clientes


Escrito 25 Oct

Hoy inicio una serie de reflexiones con el objetivo de compartir experiencias en mi gestión de patrimonios con colegas de profesión y clientes.
Sin duda este año especialmente interesante para hacerlo, pues sus acontecimientos ejemplifican bien las dificultades para gestionar.
Quiero someter a vuestra opinión pequeñas ideas, sensaciones y decisiones del día a día, que nos permitan aprender un poco más a todos.
Hoy me gustaría plantear uno de los riesgos de gestión más importantes y en muchas ocasiones algo olvidado; gestionar las expectativas de los clientes. A mi modo de ver, este es un aspecto crítico que ayudará a tomar buenas decisiones en momentos de exhuberancia ( primer semestre de 2015) y en momentos pánico ( agosto septiembre 2015). Si asumimos como un plazo de inversión suficiente los 10 años, podemos concluir que la rentabilidad esperada en activos de riesgo no superará el 7% anual. Es una directriz tan valida como otras, pero es la que elijo para acercar a los inversores a su comprensión en la rebaja o aumento de sus presupuestos de riesgo. Definiré exhuberancia como aquellos momentos de mercado en los que la rentabilidad anual acumulada supera en el menos dos veces su media a 10 años y pánico como aquel momento en el que la rentabilidad se encuentra por debajo de 1,5 veces la misma media. Para plazos, y horizontes temporales más reducidos estas mediciones evidentemente cambian. Esta simpleza, "determinará" nuestro sistema de control de riesgos, aumentando exposiciones de forma paulatina y en al menos tres entradas diferentes en caídas de más del 10,5% y lo mismo pero a la inversa en subidas del 14%. Mi experiencia en la aplicación de esta sistemática, más allá de otras consideraciones que dejo  a un lado, de momento, me permite obtener rentabilidades a corto y medio poco brillantes, pero lanza al primer cuartil las rentabilidades que voy consiguiendo en carteras y Sicavs en plazos largos, debido a la regularidad en los resultados y dilución de errores de timing. Pero los más importante es que establece un método comprensible al inversor de por qué hacemos una cosa u otra.
Aprovecho para resaltar que esto es una simplificación para hacerle llegar al cliente, que la volatilidad es necesaria en la gestión, que el riesgo malo se da en mercados alcistas y que las caídas profundas son la oportunidad de poner a trabajar la liquidez realizada en los momentos alcistas/exhuberantes.
A este proceso le aplicaremos los distintos perfiles de riesgo, administrando de la forma comentada los presupuestos de riesgo, manteniendo salvo causa mayor, una neutralidad en la exposición de al menos el 25% del total de cada presupuesto.


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