Con la volatilidad de estos días (subidas del 14%, bajadas del 7%...), con bancos y cajas ofreciendo el 4% (Santander, BBVA, Banesto -iBanesto tb-, Activo Bank, Bancaja....) y con el euro en sobreventa parece que estemos en otro momento de oportunidades. Los traders aprovechando la volatilidad, los depositeros aprovechando los 4% y los inversores aprovechando las caidas, y mientras algunos completamente parados, sin saber qué hacer.

El futuro, hay quien lo ve todo negro y hay quien ve un rebote al canto, pero no he encontrado muchos que lo vean gris.

A mi, todo me parece razonable, ver el ibex en los 8000 o verlo rebotar hasta la zona 11.000, todo depende de en qué noticias me fijo y a quién hago caso, a los que dicen que todo va bien o a los que dicen que el mundo acabará mañana.

Mirando por ahí, veo que los cortos están a la orden del día, que se estan acumulando montañas de cortos. " Uuuh, eso es que va a bajar" dice el sentido común, que si las manos fuertes estan cortas es que esto se hunde. Entoces recuerdo el histórico cierre de cortos de Volkswagen... o el del otro día, con apertura en subasta y +14% de traca final. Bueno... quizá tampoco sea tan terrible... Total, intento decidir qué hacer, con fuego cruzado de noticias opuestas, señales contradictorias y alertas de futuro negro. Hasta que, de pronto, recuerdo una conversación que decía algo así como "Si las cosas se ponen tan feas como para que nuestro dinero e inversiones no valgan nada... esa será la última de nuestras preocupaciones"

Así que... me voy de compras. La duda ahora es... ¿cual es un buen precio? Y la verdad es que tampoco importa demasiado, dado el volumen de mis operaciones, el tiempo que puedo perder intentando saber el precio, es tiempo que no invierto en otras cosas mucho más rentables, como por ejemplo, dormir la siesta, y es que conviene recordar que una rentabilidad que nunca se escribe es la tranquilidad. El poder dormir tranquilo todas las noches y poder vivir relajado. Eso también es una inversión, inversión en calidad de vida, que el dinero no suele poder comprar.