En los meses más recientes de 2008 se ha podido observar una recuperación generalizada del precio de los commodities, particularmente de aquellos de origen agropecuario.
El raid positivo de los principales productos agropecuarios se evidencia más notoriamente desde marzo y responde a varias causas.

Por un lado, la demanda de estos productos parece sostenerse aún en tiempos de crisis, impulsada por China e India. Del otro lado, su producción se ha visto estancada, al compás de la crisis internacional y menores rindes a causa de la sequía en vastas regiones productoras. Todo esto supone una menor oferta, afectando los stocks mundiales de ciertos commodities y, posteriormente, el encarecimiento de sus precios.

Otro factor influyente en el establecimiento de los precios de estos productos está dado por la mayor ingerencia del mercado financiero en los contratos de futuros y el debilitamiento reciente del valor del dólar. Ambos fenómenos, habían reducido su intensidad con la crisis y restaron impulso a los precios a partir del segundo semestre del año pasado. Sin embargo, hoy vuelven a estar presentes con mayor fuerza en la determinación de los precios por la revitalización de los mercados.

Así, el trigo muestra un crecimiento de su precio del 17,8% desde marzo y se encuentra próximo a los niveles de principio de año.

El maíz creció 24,4% a partir del tercer mes del corriente año y ya recuperó el nivel de enero.

Finalmente, la soja mantiene un crecimiento del 47,6% desde marzo y se encuentra un 27,5% por encima de los valores de principios de 2009. En el caso de la oleaginosa, a los factores netamente especulativos que explican el alza, deben sumarse los Fundamentals del mercado, especialmente a partir de las magras cosechas sudamericanas, por la sequía que afectó al subcontinente.

Por otro lado, el precio del petróleo ha mostrado una evolución similar a la referida para los productos agropecuarios y ya recuperó el valor que mantuvo en el promedio de 2007. En lo que va de este año, su valor se elevó más del 50%.

Párrafo aparte merecen los commodities industriales que, más afectados por la crisis internacional y claramente determinados por la actividad de sectores como la construcción y la industria, aún no muestran signos de recuperación.

FUENTE: abeceb.com