Cuando las cosas parecen ponerse al rojo otra vez, y tras el enésimo rumor de posible acuerdo opino que lo que se viene encima va a ser sin duda el peor resultado para el pueblo griego, como no podía ser de otra manera visto lo visto. He estado pensando últimamente y en la dialéctica está la clave del asunto. Tsipras y sus colaboradores han optado últimamente por la demonización del rival y la demagogia, como se ve en el artículo que adjuntó @fbf001. El objetivo llevar el debate al plano emocional en lugar de afrontar los argumentos y no digamos la realidad. Tsipras teme que llevar a su país a la quiebra reconocida (en lugar de la tácita) le va a pasar un coste político que no quiere asumir; lo importante no es salvar a Grecia, lo importante es salvarse él. Se trata de anteponer el placer momentáneo o en este caso el evitar el dolor del momento a expensas de qué sea lo mejor a un plazo más largo, o visto más gráficamente, a todos nos gusta la pizza pero a la vez queremos tener las arterias bien limpias.

La estrategia de la UE y resto de instituciones es también bastante execrable. Dan patada adelante y aprovechan para colar su forma de ver las cosas, sus soluciones, a cambio de que Tsipras pueda ser reelegido. Este es el compromiso que se está buscando, qué se puede hacer para que el coste político sea aceptable para Tsipras y a la vez la "Troika" pueda meter su receta.

Acuerdo mediante, los modelos financieros pueden llegar a cuadrar, veremos durante cuánto tiempo, pero aquí quien menos les importa a unos y a otros es el ciudadano griego, y no me refiero al rico precisamente. Es por supuesto una vergüenza que el BCE y demás asumieran toda la deuda griega en manos de instituciones privadas, también por temas políticos, pero ahí ya no hay vuelta atrás.

En definitiva, Grecia tiene que quebrar ya, seguir hacia delante lo único que hace es seguir inflando la burbuja, y me gustaría decir que esto sí es una burbuja, porque la deuda griega vale 0 porque nunca se podrá cobrar. El modelo de Islandia no fue perfecto, pero ha resultado en algo que sería del todo inaceptable para troikeros y demagogos.

Lo que menos importa es el grueso de la población griega, que sigue sufriendo y lo hará más todavía cuando la burbuja estalle. Por supuesto, como todo sistema que se precie protege a los de dentro (¡hola sindicatos!), los que ya están jubilados, los que ya tienen trabajo, etc. Todos los que no tienen ninguna de estas seguridades, bien por ser jóvenes, bien por haber sido excluidos del círculo de los bienparados, lo van a seguir teniendo muy crudo independientemente de si la burbuja estallará y se llevará también a los del círculo por delante, algo que me parece cierto, aunque no llegue a acertar en el market timing.

Pero queden tranquilos, como siempre todo ha sido culpa de los mercados.