Errar es de humanos y por eso durante nuestras vidas no solo coleccionamos objetos sino también muchas equivocaciones. Entre las más comunes, están aquellas relacionadas con las finanzas personales. Si en retrospectiva hubieras administrado mejor tu dinero, seguramente no estarías leyendo este artículo.

Existen muchas razones para tratar de incorporar el hábito del ahorro como filosofía económica. Lo primero es reconocer que necesitas guardar algo de dinero para tus proyectos a futuro y poner manos a la obra. Si ya elaboraste un plan con metas y objetivos definidos, estamos seguros que las sugerencias que te aportamos desde el comparador de productos bancarios Busconómico México te darán ese impulso que necesitas.

Hábitos que te hacen perder dinero y te dificultan ahorrar

Antes de entrar de lleno en materia, tenemos que abordar un punto importante sobre este tema. El enfoque del ahorro está estrechamente vinculado a la personalidad presente y futura. Se trata de una ardua batalla entre la gratificación inmediata y las metas proyectadas a 5, 10 o 15 años.

Muchas personas pierden esta pelea de antemano porque les resulta complejo establecer dónde estarán al cabo de ese tiempo. Como el futuro es algo impredecible y siempre estamos tomando decisiones, éste puede alterarse de muchas maneras. El truco es no actuar de forma irresponsable o compulsiva en el ahora, asumiendo el propósito del después.

Mientras digieres este pequeño tip, tenemos que enfocarnos en los errores que cometemos al momento de manejar el dinero:

  • Muchas deudas y poco ahorro. Si fuera una enfermedad, estar endeudado estaría entre las que más afectan a la población. Esta condición puede llevarte a pensar que el ahorro no es importante, ya que todo se te va en pagar. El manejo de deudas es algo que debes corregir antes de disponerte a ahorrar. Además, si tienes algunos créditos pendientes y usas varias tarjetas de crédito, debes poner tus asuntos en orden.
  • Modificar el ahorro a largo plazo. Hay que meterse en la cabeza que ahorrar solo por costumbre, no es una brillante idea. El dinero tiene que estar destinado a algo que te interese, sirva de colchón o como inversión. Recuerda que en contextos inflacionarios, el poder adquisitivo se pierde con el tiempo. Piensa para qué quieres el capital y usa cuentas o instrumentos financieros con tasa de interés positiva.
  • Utilizar la tarjeta como sueldo. Muchas personas creen que tener varios plásticos y mayor cantidad de crédito con respecto a sus ingresos les da licencia para gastar. No olvides que se trata de compras a plazo, con los intereses más altos del mercado y un pequeño error puede afectar tu historial de crédito.
  • La obsesión con las marcas. Es claro que nuestras vidas han sido moldeadas por una o varias marcas que consideramos imprescindibles. Por mucho que quieras mantener esta ilusión, la competitividad y la tecnología han impulsado la calidad de los productos genéricos. No tiene nada de malo comparar artículos necesarios para conocer las diferencias y buscar cómo ahorrar un poco más.
  • Ausencia de evaluación financiera. Más allá de promover una organización financiera que se adapte a tus necesidades, debes centrarte en qué gastas tu dinero. Un seguimiento de lo que destinas al ahorro y el cumplimiento de metas resulta elemental para saber dónde estás. Si no hay un proceso de evaluación y ajuste, seguirás esperando un milagro para ahorrar.
  • Desatender el historial crediticio. Hoy en día, prescindir del crédito podría significar menos beneficios, menor poder adquisitivo y más complicaciones para aumentar tu patrimonio. Cuando no estás al tanto de tu historial crediticio, puedes resultar afectado sin saberlo. Por eso es importante llevar un registro detallado de pagos, contratos y operaciones, para mantener unas finanzas personales saludables.
  • Olvidarse de los imprevistos. No invertir en previsión es algo que puede salirte muy caro. Ya que las emergencias no incluyen notificaciones de alerta, contar con un colchón o un fondo es pensar con sensatez. Si tienes casa propia, auto y otros bienes relevantes, no dejes de asegurarlos. Estas previsiones pueden ahorrarte mucho dinero y dolores de cabeza a futuro.
  • Destinar al ahorro el dinero que sobra. La mentalidad de dejar para fin de mes lo que te queda de sueldo para ahorrar, no funciona. Es una costumbre mal enfocada para afrontar el problema. Si realmente quieres reunir dinero, debes incluirlo como parte de tus gastos fijos. A principios de mes, puedes destinar de un 10 a 20% del sueldo a este fin. Si manejas un presupuesto, podrás hacer frente a los gastos habituales que tengas pendientes.
  • Esperar el momento justo. Postergar la decisión de ahorrar es algo que muchos no se pueden dar el lujo de hacer. El tiempo es valioso y puede que la ventana de oportunidad nunca se abra si no te atreves. Lo más difícil de cualquier cambio es tomar el primer paso. Basta con empezar con una pequeña cantidad y luego ir ajustando de a poco el porcentaje según tus metas.
  • Derrochar generosidad. Está claro que las personas generosas tienen un lugar asegurado en el cielo. Sin embargo, hasta que eso suceda hay que bajarle un poco si esta virtud comienza a afectar la salud de tus finanzas personales. Invitar más de lo debido, prestar dinero o tener demasiadas atenciones con la gente limita tu capacidad de ahorro y promueve que se aprovechen de tu nobleza.

Nuestros expertos opinan

En Busconómico nos hemos comprometido a cuidar tus intereses económicos con contenido que ponemos en práctica. Dado que hay muchos detalles con relación al manejo adecuado del dinero, seguimos indagando sobre situaciones que suceden con bastante frecuencia.

El tema de los errores que no te dejan ahorrar tiene mucha tela para cortar porque las personas se las siguen ingeniando para postergar decisiones importantes. Si cuentas con la determinación para dejar atrás tu lado despilfarrador, poco organizado, descuidado con el dinero y preocupado por la satisfacción inmediata, hay esperanza para ti en este lugar.