Recientemente tuve el placer de asistir a la presentación del libroGestores Locales para el Siglo XXI” organizado por Funds People y Santander Securities Services en la Bolsa de Barcelona.  El título me pareció como mínimo sugerente y ahí me presenté.  Mientras iba de camino al lugar me puse a pensar sobre qué es un “gestor local” y presupuse que se referiría  en  contraposición a un “gestor global”. La distinción entre uno y otro, efectivamente, se centraría en que uno realiza inversiones  en lo que podría considerarse su territorialidad más cercana y el otro, el no local, realizaría las inversiones tanto dentro como fuera de su país.

En mi opinión, hoy en día hablar de gestor local cada vez es un aspecto de menor relevancia. Y me explico: lo importante son los resultados, el riesgo asumido, el proceso de inversión, la alineación de intereses, la transparencia, etc.  Sí, es cierto que un gestor local, debido a la proximidad de sus inversiones, puede tener cierta facilidad de desplazamiento, acceso a la información no digitalizada y/o contactos más informales con los inversores, reguladores,  proveedores o empresarios sobre los que decide invertir, pero la practicidad de estos aspectos han ido perdiendo relevancia a medida que nuestra sociedad se ha ido globalizando y profesionalizando.  Y ahí está realmente el “kick” de la cuestión.  Hoy en día, la GLOBALIZACIÓN, en lo que respecta al desarrollo de la actividad de la profesión de gestión es un ACTIVO que nos ha llevado a, realmente, no tener que presuponer más, ciertas ventajas competitivas a favor o en contra de uno u otro.

A tal fin, me gustaría detallar algunos de estos aspectos concretos en donde veo como esta globalización tiene especial relevancia positiva para los gestores, independientemente de si son locales o no, al menos en lo que respecta a inversiones en activos de países desarrollados.

Primero y primordial, es que la globalización está suponiendo una mayor homogenización de aspectos contables y eso facilita tremendamente la labor del gestor a la hora de analizar y comparar versus otras empresas fuera de su área geográfica.  Hoy en día, la normativa contable de IFRS (Europa) y la US GAAP (EEUU) progresa en ese camino de armonización.  Aún tenemos temas puntuales de discrepancia como son: R&D, Inversiones entre grupo, clasificación de inversiones financieras, fondo de pensiones, método de inventario, clasificación del cash flow, créditos fiscales, etc, pero todas ellas se van reduciendo significativamente.

Segundo, y paradójicamente, debido a la debacle económica financiera más reciente, inicialmente aflorada vía  la crisis hipotecaria “subprime” en EEUU,  que arrastró a Bear Sterns, Lehman Brothers, Fraddie Mac, AIG, Merrill Lynch, etc…  lleva finalmente a los reguladores a replantearse esa  falta de transparencia en el sistema. Estos acontecimientos, junto con el exceso de apalancamiento, llevan a promulgar la normativa "Dodd-Frank Act",  Basilea III (o ya IV). En este entorno, las empresas, especialmente las europeas, han visto las orejas al lobo y es la razón, por lo cual, están hoy en día mucho más abiertas a escuchar a los inversores, entre ellos a los gestores, ante la necesidad de mayor acercamiento al mercado de capitales como complemento a la financiación bancaria. Esto lleva a que gestores locales, a los cuales hace unos años les hubiese sido difícil cerrar reuniones (conference calls) con ciertas empresas, se encuentran  ahora con un interlocutor dispuesto a contar las bondades de su compañía a todo tipo de gestores, tanto grandes, medianos como pequeños,  internacionales o no. Buen ejemplo de esta nueva realidad, es la intensa labor de las unidades de investors relations de las empresas y su  tremendo crecimiento de plantilla, experimentado en los últimos años.

Por último, a fin de no extenderme,  esta globalización, considero que ha ayudado a que los costes de obtención y seguimiento de la información, via web, conferencias telefónicas o incluso desplazamiento físico, sean hoy en día prácticamente irrelevantes y accesibles a todo tipo de gestores.

Como conclusión, podemos decir que, y así lo atestigua el contenido del libro, en cuanto a un análisis cuantitativo de rentabilidad realizado, los gestores, independiente de si locales o no , hoy en día, compiten de “tú a tú” en aras a la consecución de la mejor rentabilidad-riesgo para el partícipe/inversor, debido principalmente a ese aspecto, la globalización del sistema.

Hasta la próxima... desde las Maldivas!.