Las críticas  hacia la función sindical ejercida dentro de las empresas siempre ha sido reiterada  por parte del sistema empresarial  español  y más todavía, tras los graves escándalos financieros en forma de supuestos traspasos de capital de algunos organismos públicos hispanos hacia entidades sindicales, políticamente afines en proceso actual de investigación judicial.  

Por lo tanto entre la controversia mediática, ciudadana y empresarial sobre la utilidad sindical de… sindicatos … o… sindicatos NO. Quiero compartir con todos nuestros seguidores de UNIENCE algunos extractos de un artículo titulado: ¿Podrán los sindicatos salvar a la economía mundial?

Veamos cómo se plantea el tema y que reflexiones o conclusiones se pueden sacar del mismo:

" Con la globalización y la desregulación se ha asentado la idea de que los sindicatos son una traba al crecimiento económico, un dique que erosiona la competitividad y el empleo por el impacto que tienen en los costos sus exigencias de aumentos salariales y mejores condiciones laborales".

"Esta visión ha empezado a cambiar con el estallido financiero de 2008, que puso en entredicho el paradigma reinante desde la revolución privatizadora thatcherista-reaganiana de la década de los años 80. Según esta nueva visión, el estallido se debió a una explosión descontrolada del crédito impulsada, entre otras cosas, por la necesidad de compensar la caída del salario real y disimular la creciente desigualdad de las últimas décadas".

 En 1978 un salario medio estadounidense equivalía a unos US$48.000 anuales (en valores actuales), mientras que el promedio del 1% más rico se situaba en los US$390.000. En 2010, el sueldo medio había descendido a US$33.000, mientras que el de los más ricos superaba el millón de dólares.

“Lo que se necesita hoy es más demanda. Con sindicatos más fuertes, habría aumentos salariales que estimularían este proceso" Andreas Bieler, Universidad de Nottingham

Nadie pone en duda que la desigualdad entre ricos y el resto ha crecido en todo el mundo, pero muchos cuestionan su significado. Desde esta perspectiva, el problema no es tanto el crecimiento de la desigualdad como que no se produzca más riqueza Si la igualdad se mide no en el nivel nacional sino internacional, hay –según esta perspectiva– una redistribución de riqueza desde el Occidente desarrollado hacia Asia, una región que en los años 50 estaba sumida en la pobreza.

En esta región los sindicatos no se han destacado por su presencia, lo que ha permitido una reducción de costos laborales que abarató los productos y allanó el camino a un crecimiento exportador de la mano de la globalización.  Si alguno de los terrestres que vivieron en la Guerra Fría resucitaran y se fueran de paseo a China, quedarían pasmados. Bajo la égida del Partido Comunista, el país se ha convertido en una paradójica catedral del capitalismo a ultranza en el que no existe ni el derecho a la huelga.

El mundo sindicalizado, ideológico y militante británico de los 70 fue sustituido por el desregulado, "financializado" y exitista de los 80, que pronto se diseminó por medio planeta con la caída del Muro de Berlín.

Los casos de China y Alemania son particularmente significativos por tratarse del primer y segundo exportador a nivel mundial, respectivamente.

Si a eso se le añade un creciente debate público y el callejón sin salida de la actual crisis, se comprende que los otrora vilipendiados sindicatos empiecen a parecer más parte de la solución que del problema. Artículo bbc.co.uk.

¿Estáis de acuerdo con estas afirmaciones?

Miguel A. Patiño

www.comparativadebancos.com/author/miguel/