Las grandes empresas telefónicas de Estados Unidos, han comenzado a vender gran cantidad de información de sus usuarios respecto a conceptos como pueden ser datos de ubicación, número de viajes y lugares elegidos o hábitos de navegación en la red por parte de sus suscriptores.

La información le brinda una gran posibilidad de negocio a estas empresas, pero choca con las leyes de privacidad. El seguimiento de los usuarios en Internet y realizar listados de éstos, refleja un cierto riesgo en la privacidad de los mismos.

Las empresas telefónicas reconocen la sensibilidad del manejo de estos datos, pero las ofertas de los especialistas en marketing, les empiezan a generar esperanzas de nuevos ingresos en un momento donde el sector atraviesa unos años delicados debido a la crisis económica globalizada.

Las empresas manifiestan que no venderán datos sobre individuos concretos ... "Solo sobre grupos de ellos", estas afirmaciones recuerdan más a lo del "perro y el collar" algo muy castellano. Ver artículo completo aquí.

Se abre por tanto la polémica sobre la protección de datos y la generación de nuevos ingresos para las multinacionales de la comunicación, en un mundo cada vez más...  "financieramente despiadado y económicamente atascado", donde cualquier idea comercial que pueda crear riqueza será bienvenida, aún a costa de jugar con la privacidad personal de sus clientes.

La cuestión suscitada es la siguiente: ¿Lo permitirán los gobiernos?

Miguel Angel Patiño

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