A veces es bueno preguntarse por que un valor, o un índice, ha llegado hasta cierto punto antes de comenzar un recorte.

En el caso del Ibex, tenemos que irnos a los Años 2011 y 2012, donde una figura de hombre-cabeza-hombro invertida (HCH), junto a un doble suelo creado en la propia cabeza, propiciaba el cambio de tendencia de bajista a alcista.

Hará unos 10 años, mi mentor que era muy dado a las constelaciones y figuras en los gráficos, me dijo: "si un HCH se cumple, la proyección mínima es doblar el movimiento que va esde la neckline (cuello) hasta la punta de la cabeza".

Y en honor a él, voy a aportar estos dos gráficos en cierres semanales (largo plazo) donde este dogma se cumple a la perfección. Si proyectamos el recorrido desde la neckline y la cabeza (imagen 1), por arriba, vamos a clavar a la perfección el cierre semanal máximo del Ibex35.