El sector de la asesoría financiera sufrirá con fuerza las recientes medidas fiscales tomadas por el Gobierno. Así, la subida del IVA del 18% al 21%, aunque internamente no debería tener un efecto negativo pues se repercute, si encarecerá de cara al cliente los servicios que ofrecen los agentes y asesores financieros. Además, aquellos agentes y asesores financieros que sean personas físicas verán como, desde el 1 de septiembre de este año hasta el 31 de diciembre de 2013, sube la retención por IRPF del 15% actual al 21%, y a partir de esta última fecha se fija en el 19%. En la práctica, esto supondrá unos menores ingresos por las actividades que desarrollan, aunque el dinero de más retenido podría recuperarse vía Declaración de la Renta, según la situación fiscal de cada uno.