El pasado jueves asistí a la conferencia de Magallanes en Valencia y tuve la oportunidad de conocer en persona a Iván Martín y su equipo. No voy a hablar de su método de inversión, de las empresas puso como ejemplo de inversión ni de la rentabilidad e los 18 meses que llevan de andadura. Es materia conocida. Voy a hablar de la persona. Simplemente fascinante.Serenidad,sosiego,seguridad,humildad,cercanía. Estos son los adjetivos que resumen lo que me transmitió. No es un inversor, es un filósofo de la inversión.    "leer,leer.leer;esto es lo que nos ocupa el 95 % de nuestro tiempo. Está prohibido hablar en voz alta en nuestra pequeña oficina (10 personas), para que no desconcentren a los que están leyendo. No actuamos como inversores sino como empresarios, como socios de empresas. Y para eso necesitamos conocer a fondo las empresas en las que invertimos. Eso se consigue leyendo, estudiando a fondo sus balances, los de sus competidores. Miles de páginas cada mes. Hasta analizamos las cartas del presidente y su evolución de los últimos años. A veces nos da pistas. Un detalle,un dato camuflado puede decir mucho "

 Al final de la conferencia se acercó a nuestro grupo mientras tomábamos el vino de cortesía, y en 10 minutos de charla donde nos contó alguna anécdota curiosa ( y su agradecimiento a Paramés), volvió a mostrarse como alguien extremadamente cercano, sensato y humilde, con la convicción y seguridad de que hace lo correcto.

 Salí de allí feliz y contento de que parte de mis ahorros los maneje  esta persona extraordinaria.

Y no tienen Bloomberg en la oficina