La gestión monetaria es probablemente lo más fácil de aplicar en el trading, y sin embargo es lo que peor aplican los traders principiantes, y es mucho más importante que aprender dónde entrar o dónde salir.

El trader que aplica una correcta gestión monetaria podrá sobrevivir a las malas rachas que inevitablemente tiene que soportar toda estrategia de trading, y aprovechará al máximo las buenas rachas, lo que le permitirá mantener su principal materia prima: el capital.

Lo que mucha gente no tiene en cuenta en su trading es que las matemáticas trabajan en su contra en cuanto el saldo de su cuenta comienza a descender, al igual que trabajan a favor, gracias a los intereses compuestos, en cuanto la cuenta comienza a ascender.

Veámoslo con una tabla:

gestion moneraria trading

En la columna de la izquierda se muestra el porcentaje de una posible pérdida, y en la columna de la derecha, el porcentaje que necesitamos ganar, tras la pérdida obtenida, para recuperar el saldo de nuestra cuenta a su punto de partida.

Es fácil ver que para pérdidas de entre el 2 y el 5%, el beneficio que tenemos que conseguir para recuperar la cuenta será muy similar, el 2,04% ó el 5,26%. Pero ¿qué ocurre si la dimensión de la pérdida es mayor?

Aquí es donde las matemáticas comienzan a trabajar en nuestra contra. Fíjate que para una pérdida del 20% necesitamos un 25% para recuperarnos. Y el caso más evidente, si dejamos nuestra cuenta a la mitad, con una pérdida del 50% ¡necesitamos un 100% de rentabilidad para recuperarnos! Y eso es algo realmente complicado de conseguir, y requiere de mucho tiempo.

Ahora, imaginemos a un trader que arriesga en exceso por cada una de sus operaciones, digamos el 10% de su capital, abusando del apalancamiento. Quizás piense “un 10% no es tanto riesgo por operación”.

Pero lo que se le escapa a este trader es que puede acumular, con mucha facilidad, pérdidas consecutivas. Por bueno que sea un sistema no es descartable que frecuentemente encadene cinco, o más operaciones consecutivas perdedoras. Arriesgando el 10%, con sólo seis operaciones consecutivas que acumule habrá perdido el 50% de su cuenta.

Ahora el trader tiene un problema. Ha dejado su cuenta en la mitad, y necesita una rentabilidad de nada menos que del 100% para volver al punto de partida.

Si el trader hubiera arriesgado el 1% de su capital en cada operación, un riesgo mucho más recomendable, aunque acumulase seis operaciones consecutivas perdedoras, apenas llegaría al 6% de pérdidas con todas ellas, y la recuperación sería mucho más factible y probable.

Esta cifra del 1% de riesgo por operación es un buen punto intermedio entre riesgo y conservación de capital, porque permite ganar más que suficiente con las operaciones ganadores, y conservar el capital durante las rachas perdedoras.

El problema de muchos inversores o traders es que quieren arriesgar demasiado desde el principio, y eso en mercados con apalancamientos pone en peligro su capital. La relación riesgo beneficio es simétrica, pero la recuperación de las pérdidas no lo es, y esa es la principal razón por la que nunca hay que arriesgar más del 1% de nuestro capital por operación de trading.

Calcular el tamaño de la posición para que no exceda ese 1% es realmente fácil, y es por ello que decía, al comienzo de este artículo, que la gestión monetaria es probablemente lo más fácil de aplicar, y posiblemente lo que peor aplica la gente que comienza.