La selección española debuta hoy contra Suiza en el Mundial de Sudáfrica, y como casi siempre la euforia desmedida ya se ha desatado entre los aficionados a la roja y los medios deportivos. No hemos jugado un solo partido y ya nos vemos campeones del mundo. Nos ponen entre las favoritas y nos da un subidón de favoritismo, con el peligro posterior de un bajón de decepcionitis traumatoide si se pincha el globo y estalla la  burbuja futbolística. Podemos perder un partido como cualquiera, o tener un mal día en cualquier momento,   como se demostro en la Copa Confederaciones, fallar un penalty decisivo o que el arbitro nos vuelva a perjudicar con sus errores...

Pero este pais es así, necesita una ilusión para sobrellevar tanto pesimismo, sobretodo ahora que por fin llegamos a un Mundial con la condición de favorito, como campeones de Europa y con unos resultados previos deslumbrantes y esperanzadores, estadísticas abrumadoras  y un juego inigualable e inigualado por ninguna otra selección.  En estos dos últimos años nos hemos enfrentado a las mejores selecciones del mundo, a los paises que historicamente siempre nos han impedido tener un lugar en la historia del fútbol, y salvo a Brasil, con la que no pudimos medirnos por una inexplicable derrota frente a una inesperada EEUU en la Copa Confederaciones, hemos ganado a Alemania en la final de la Eurocopa, y a Inglaterra, Francia, Italia y Argentina en  partidos amistosos, aunque como dice Luis Aragones, entre selecciones no haya partidos amistosos.

De momento todas las favoritas salvo Alemania, y en menor medida Holanda, han decepcionado en su debut mundialista, confirmando la extremada igualdad y el exceso de cautela de  los equipos que han llegado a esta fase final;  Francia no sabe a lo que juega de momento, Argentina solo le ganó por un sólo gol a Nigeria, con menos juego del que se espera de un equipo con sus jugadores. Inglaterra empató pidiendo la hora con EEUU, al igual que Italia, que aprovecho un error del portero paragüayo para igualar el marcador, Portugal está esperando a  ver si se le aparece el espiritu Cristiano, y Brasil ganó, pero no convenció, a una Korea del Norte que se atrevió incluso a marcar un gol frente a la todopoderosa "canarinha". No quiero decir con esto que de antemano piense que la selección nos va a desilusionar en su primer partido, es más, todo lo contrario, pienso que este Mundial necesita otra selección que deslumbre como lo hizo Alemania frente Australia, necesita, digamoslo así, una alternativa preciosista a la apisonadora teutona, una némesis latina frente al poderío germano, en definitiva otra candidata a estar en la final. Esa creo que es España, pero por favor vayamos como lo hicimos en la Eurocopa, pasito a pasito, partido a partido...