Supongamos que un español se va a vivir al extranjero (concretamente a Brasil), y espera vivir de las rentas durante un largo período.

Su planteamiento de inversión es el siguiente:

No se lleva el dinero a Brasil, sino que lo mantiene en España.

Invierte su capital, en una cesta de fondos conservadores (una cartera conservadora y protegida como la que propone @lopv).

La cartera la gestiona desde Brasil, pero tributa en España como no residente.

Trimestralmente, transfiere a su cuenta corriente en Brasil aquel dinero necesario para su día a día.

¿Es correcto este planteamiento?.

Partiendo de un planteamiento conservador, qué harías vosotros, por lo menos durante el primer año?