Bueno, pues parece que finalmente en lugar de un octubre rojo como muchos esperaban, los mercados han continuado al alza de forma lenta pero segura, hasta alcanzar, en el caso de USA, nuevos máximos históricos.

  • Este será el 777º máximo histórico desde 1982
  • Los máximos históricos han ocurrido en poco más del 8% de todos los días.
  • El rendimiento promedio anual es de 10.2%.
  • El rendimiento promedio anual tras un máximo histórico es del 11.5%.

Lo más curioso de todo es que, según la encuesta Big Money del diario financiero Barrons, el porcentaje de Bulls (alcistas) es el más bajo en 20 años.  Sin embargo, cuando el mercado tocó fondo en 2002, el 43% de los inversores de Big Money estaban alcistas. Igualmente, previo a los mínimos de 2008, el 59% eran alcistas. Se repitió la misma historia  en 2016, con un 38% de Bulls. Actualmente solo el 27% es alcista. El nivel más bajo en 20 años.  Según la famosa cita de Sir John Templeton, los mercados alcistas nacen con el pesimismo, florecen con escepticismo y mueren con la euforia.  Yo la verdad no veo euforia por ningún lado.

Las encuestas a grandes inversores o Big Money, que indican el porcentaje de alcistas y bajistas,  para mí son un indicador contrario.  Cuando veo que la mayoría es alcista es cuando empiezo a preocuparme.  El que se manifiesta alcista es aquel que ya está comprado. Por eso son alcistas.  ¿Si la mayoría ya ha comprado entonces de donde va a salir el dinero necesario para que las alzas continúen?  Por el contrario, cuando todos son bajistas interpreto que eso es porque han vendido. Entonces, si ya han vendido, la oferta de papel a la venta disminuye y los mercados en lugar de bajar suben. Esto es lo que está ocurriendo ahora.

Por otra parte la prestigiosa cadena de TV financiera CNBC emitió este verano dos programas especiales bajo el título “Markets in Turmoil” (Mercados en Crisis) y desde entonces el S&P 500 ha subido más del 7%.

Según vemos en el cuadro de Charlie Bilello publicado en Twitter, las previsiones de esta cadena de TV no suelen ser muy acertadas. Eso sí, cuentan con mucha audiencia.

La influencia de los medios sobre la psicología de los inversores está siendo nefasta últimamente.  El problema es que en el año hay unos 250 días en los que el mercado está abierto y todos esos días van acompañados por algún titular de prensa. El estado de ánimo de los inversores varía en función de ese ruido mediático. Pero es importante no contagiarse del estado de ánimo general. Si uno pretende que el panorama este completamente despejado para invertir en Renta Variable al final no va a hacerlo casi nunca, pues siempre hay temas de incertidumbre y preocupación por doquier.  Es como si los gallegos quisieran ir a la playa únicamente con sol espléndido.  No irían nunca.  Los gallegos nos conformamos con que no llueva.  Si está nublado, que es lo normal, para nosotros nos vale.

Los índices han estado hasta la semana pasada, cuando rompieron al alza, en el mismo nivel que en febrero de 2018, hace 20 meses, en una digestión de las casi continuadas subidas desde 2009.  Por ello soy de los que opinan que, no solo NO estamos cerca del final de un mercado alcista, sino que la mayor probabilidad es que estemos comenzando una nueva fase alcista.  La amplitud de los mercados se está expandiendo. Participan cada más valores y sectores, incluso se están apuntando a las alzas cada vez más países alrededor del mundo y muchos están alcanzando nuevos máximos. 

Siempre me acuerdo de Peter Lynch cuando decía que "La gente pasa todo el tiempo preguntándose cosas como: ¿En qué época del año debo invertir? ¿Cuándo debo invertir o cuando debo vender? Lo cual es en mi opinión es una pérdida de tiempo. La gente gasta una increíble cantidad de energía mental tratando de adivinar qué va a hacer el mercado. Pero en realidad no vale la pena.”

En conclusión, repito lo de siempre: No dejarse influenciar  por los medios, huir del consenso (que casi nunca acierta), no intentar hacer “market timing”, tener una cartera diversificada y bien distribuida, no mirar las cotizaciones con frecuencia y mantener siempre un horizonte temporal a largo plazo.