En las últimas semanas, las declaraciones de algunos dirigentes políticos han propiciado que el debate sobre las SICAV vuelva a estar de actualidad, sin embargo, el debate no es nuevo. El tipo de tributación y la posible constitución y utilización fraudulenta de algunas de estas instituciones se han convertido en una de las muchas cruzadas que los partidos políticos tienen abiertas con fines electoralistas, manifestando una gran hipocresía  —recordemos el caso  del  Fondo de Pensiones de los Miembros del Parlamento Europeo , gestionado a través de una Sicav con sede en Luxemburgo y en el que participaban 480 eurodiputados. Entre los políticos españoles destacaban…  continúa en revista Highway