Un recibo imprevisto puede hacernos un roto en la cuenta corriente. No porque nuestro saldo mengue considerablemente, sino lo que puede ser peor: dejarnos en números rojos. Lo peor es que este despiste nos saldrá caro, ya que los bancos aplican importantes comisiones por descubierto.

En principio, un banco puede aplicar esta comisión por tres motivos:

Comisión de reclamación por posiciones deudoras. Es el importe que te cobran por avisarte de que tu cuenta ha quedado al descubierto. Según el Banco de España, su importe medio es de 32,65 euros, aunque oscila entre los 30,00 euros y los 36,50 euros.

Comisión de descubierto. Es un porcentaje que se aplica sobre el mayor importe negativo que ha habido en la cuenta en el periodo deudor. Tiene, además, un valor mínimo determinado por cada banco. En 2012, su valor medio rondaba el 4,23% y su mínimo era de media de 13,52 euros.

Además, aplican intereses de demora. Éstos responden al "préstamo" que nos ha hecho el banco mientras dura el descubierto. Cada banco establece en sus cuentas bancarias cuál será este interés, aunque según el Banco de España no puede superar en 2,5 veces el interés legal del dinero, que en 2012 está al 4%, con que el interés de demora por descubierto no podrá superar el 10% TAE (incluyendo, además, el coste de las comisiones). Pero, en la práctica, esto no se cumple y el tipo de interés más común ronda el 29% TAE.

Por ejemplo, Cajamar aplica una comisión de gestión de reclamación de posiciones deudoras de 45 euros, más una comisión de descubierto del 4,5%, con un mínimo de 18 euros.

En el caso de Santander, la comisión de gestión es de 35 euros, la comisión de descubierto del 4,5% con un mínimo de 18 euros y los intereses de descubierto se disparan hasta el 29%.

Bankia es un poco más benévolo, ya que aplica 35 euros en comisión de gestión por reclamación de posiciones deudoras, más un interés del 4% como comisión de descubierto y mínimo de 5 euros, y unos intereses de demora del 20%.