En determinadas ocasiones, las empresas especialmente Startups o de nueva creación, no son conscientes de todo el conjunto que les rodea.

El movimiento innovador y de desarrollo, hace que a veces no se sea consciente de la situación real en la que se encuentran. Llegue a final de mes sin haber recibido un solo euro de sus clientes, confiando en que estos pagarán. Pero por otro lado teniendo que recurrir a acciones como el descuento de pagarés, cuando no son capaces de pagar nóminas.

Una situación de tirar hacia adelante, que muchas veces es insostenible. Según estudios, solamente el 10% de las Starups llegan al tercer año de vida. Y esto es preocupante.

¿Saben estos cuándo deben poner el pie en el freno y ser conscientes que el gasto sin control en innovar no es muchas veces rentable?

Es necesario educar en la capacidad de crear un mínimo producto viable de cada servicio o producto. No intentar alcanzar la cima de una zancada, sino en ir desarrollando y dar pequeños pasos con feedback, y con retorno, que aseguren un crecimiento estable.

Porque si no, el castillo de naipes, se caerá en cualquier momento. Y nueve de cada diez veces, lo hace más pronto que tarde.