Lo primero, decir que la respuesta es NO; o mejor dicho CASI NUNCA.

Últimamente, supongo que por las críticas que he lanzado en foros y redes sociales, he podido publicar tres artículos, en publicaciones financieras diferentes, sobre este mismo tema:

Resumiendo, estos son los tres factores que explico de una u otra maneras en estos posts:

  • Funcionamiento: Una estructura muy simple que compra emisiones de deuda en un determinado vencimiento, y en algunos casos, combinado con opciones que intentan dar una rentabilidad adicional.
  • Riesgos: No existen los fondos garantizados, en primer lugar porque si se rescata antes de tiempo (que suele ser largo) rescatas a valor liquidativo de mercado (descontando comisiones exageradas), y en segundo porque si la deuda que compra el fondo sufre algún impago o quita, la garantía del fondo no lo cubre (lo pone en todos los folletos de los fondos, pero nadie los lee)
  • Rentabilidad: En la mayoría de casos, inferiores a fondos de deuda convencionales, en buena parte debido a comisiones que las gestoras se permiten cobrar, solo por el hecho de incluir la palabra "garantizado" en el nombre.

Desde luego, esta moda de garantizados no es nueva, como tampoco lo será el nefasto resultado para los ahorradores, de hecho, ya por 2005 guardé (intuía que el hombre volvería a tropezar dos veces en la misma piedra) el siguiente recorte de Expansión, por cierto, figura como autor, el CEO de esta casa, Vicente Varó, en el que explica lo mal que fueron distintos fondos garantizados de la época: