mistol

Jubilado nacido el 4/2/45 y colaboro con el circuloeconomia.com y la Escola Europea de Humanitats de Barcelona, sobre ciencias humanas.

Barcelona. Barcelona. ESPAÑA.

Decrecimiento


Escrito 21 Oct 12

Me he quedado de piedra cuando he leido que 200 acaudalados empresarios españoles, blanqueaban dinero con la red de los chinos, Hacían una transferencia a China y el "Emperador" les daba en Madrid el dinero contante y sonante.

Iba a escribir un twitter, pero el tema me ha parecido muy importante para 140 caracteres.

Ya sé que hay millones de empresarios honrados en España, pero acaudalados debe haber muy pocos y ojalá los cojan a todos y Hacienda reciba lo que le corresponde, aunque mucha gente no esté de acuerdo conmigo. Así no se puede salir de la crisis provocada por los poderosos.

Ya no habrá ni clase media, por eso he titulado el post con la palabra decrecimiento, sí ya sé, tampoco se puede estar creciendo eternamente , pero al menos con dientes de sierra.

He leido que habrá en el futuro tres clases de personas, los ricos, los pobres y los mendigos. Que le pregunten a los deshauciados.

Ya está bien de estupideces, como que el Estado no debe existir y por lo tanto no necesitaría cobrar impuestos, pues bien, hacienda somos todos y me alegro de pagar impuestos, siempre que lo haga todo el mundo para redistribuir la renta.

 Dicen que en el 2013, Dios nos coja confesados.

Comentarios (3)

augur En eterna búsqueda y cambio

21 Oct 12

@Mistol, se te ve cabreado y lo malo es que tienes motivos. Circulan estudios que dicen que si todo el mundo, sobre todo los acaudalados, pagaran lo que les corresponde, la deuda y los recortes desaparcerían  inmediatamente. 

xiscom Haz lo que puedas con lo que tengas.

22 Oct 12

@mistol: muy oportuno. 

mistol Jubilado nacido el 4/2/45 y colaboro con el circuloeconomia.com y la Escola Europea de Humanitats de Barcelona, sobre ciencias humanas.

22 Oct 12

Gracias a augur y a xiscom, dos grandes compañeros de Unience con mucho sentido común.

Dicen que llegó a mutilar a quién no le pagaba, gracias a la policía del Estado, está ya a buen recaudo.