Son tiempos duros para los inversores. Ya hemos hablado algunos fenómenos extraños que estamos viviendo en los mercados, pero el primer semestre no ha sido fácil en absoluto para encontrar buenos rendimientos. La inestabilidad viene de varios frentes:

Unión Europea: el BCE no tiene ni idea de cómo solucionar los problemas actuales para conseguir que el dinero circule. Los tipos de interés son negativos, el Euribor también y la deuda no da beneficios a los inversores. En la situación actual inestable y volátil, los inversores prefieren pagar en vez de recibir beneficios de bonos del Estado, sobre todo de los alemanes. Por último, apareció el cisne negro: el Brexit ha llegado para quedarse.

Estados Unidos: la Reserva Federal se muestra dubitativa e indecisa. Los mercados se han vuelto locos y Janet Yellen prefiere retrasar su más que anunciada (en jerga de la Fed) subida de tipos de interés. La elección presidencial también abre un nuevo posible cisne negro, porque una victoria de Trump podría causar otra gran agitación en las bolsas. La pobreza de rendimientos en el mercado estadounidense es muy clara con una cifra: el S&P 500 ha producido beneficios este año desde Semana Santa y su pico se situó por debajo del 4%.

Asia: China marca el paso del continente, pero hay signos claros de que la economía no crece como antes. Las bolsas reflejan esta baja confianza y la banda de fluctuación de rendimientos fue entre el -15% y el -25% este año. Japón también está bloqueado, porque ninguna política consigue un resultado positivo para salir del largo estancamiento económico del país. Este continente es el más débil para los inversores.

Latinoamérica: aunque Brasil ha sufrido una gran crisis política, los inversores se han comportado con mucha confianza y los rendimientos se mueven entre el 10% y el 20% este año. México también muestra una evolución estable en los mercados, ya que el precio del petróleo ha vuelto a subir.

Esto ha sido el pasado y el presente, pero ¿dónde están las oportunidades para la segunda mitad del año? Nosotros no publicamos predicciones, pero podemos hablar de tendencias.

Hace unos días, BlackRock, la mayor gestora de ETF, decidió bajar de categoría la renta variable, porque “las acciones todavía afrontan varios obstáculos”. Bank of América publicó una encuesta en la que los inversores declaraban apostar más por el efectivo, llevando este activo a su mayor proporción desde 2001. El oro se ha disparado un 25% desde enero y el índice de volatilidad VIX subió este mes con fuerza después de un trimestre tranquilo.

Son tiempos difíciles para tomar decisiones de inversión. Lo mejor es evitar el pánico. La actual volatilidad tiene que ver con él y las decisiones bajo esta presión son erróneas habitualmente. Los inversores miran al largo plazo. Son tiempos para mantener la calma, evitar cambios repentinos y rebalancear de forma inteligente su cartera.