Los fondos denominados ETF, que responden en inglés a Exchange Traded Funds, son un valor de moda en los últimos años. Sus activos se han doblado en los últimos cinco años, como muestra este gráfico de  BlackRock, aunque hay una caída en enero de 2016, por la volatilidad generalizada del mercado de renta variable:

Los ETF están para quedarse. No habrá vuelta atrás. En esta corta historia (aunque existen desde finales de los años 80 del siglo XX), ha habido unas pocas entidades que se han especializado en crear y vender estos productos: iShares de BlackRock, Vanguard y State Street, como muestra la siguiente tabla:

¿Por qué tienen tanto éxito los ETF? ¿Por qué hay una oferta de unos pocos a 1.800 productos diferentes en un periodo de 10 años? La flexibilidad, las bajas comisiones y su compraventa como acciones son algunas de las ventajas frente a los fondos de inversión tradicionales. Aunque hay algunas  desventajas, los inversores todavía los ven con un activo muy atractivo. Su explosión como negocio ha contribuido a crear una larga lista de medios especializados en internet, porque profesionales y particulares buscaban información continuamente sobre ellos.

El diseño de un ETF es muy diferente según los casos: renta variable, renta fija, mercado monetario, materias primas… Replican un índice o siguen una colección de valores o sectores en lo conocido como gestión pasiva. Después de crear el producto, solo hay ajustes cada cierto tiempo, pero el producto rinde con independencia del gestor.

En T-Advisor, nuestra Lista de Activos contiene un gran número de ETF categorizados por su estrategia para nuestros usuarios registrados:

Es solo una opción, pero es interesante considerarla por su transparencia de precio vinculada a la diversificación. Usted invierte en un producto diversificado, que significa que reduce algunos riesgos, y tiene información permanente de la fluctuación de precios, frente al fondo de inversión, cuyos precios se actualizan cuando cierran los mercados. En costes, son más baratos que un fondo de inversión. Sí, son más caros que una acción, pero debe considerar la anteriormente mencionada diversificación.

Esta es probablemente la razón de su éxito: la combinación de la flexibilidad y transparencia de una acción y la diversificación de un fondo de inversión. Una  encuesta llevada a cabo por EY en 2014 ya hablaba del futuro prometedor de los ETF entre gestores de patrimonio e inversores. Ese futuro ya ha llegado.