Las tendencias globales de los mercados en junio fueron ligeramente más alcistas comparados con mayo, ya que los inversores recibieron positivamente los mensajes de los principales bancos centrales. Estas instituciones son todavía muy importantes en el sentimiento y la confianza de los mercados, porque la economía no muestra todavía señales definitivas de recuperación.

En el caso de Europa, el BCE decidió finalmente  utilizar la artillería  contra la baja inflación y, detrás de ella, el riesgo de deflación. El presidente Draghi ya dio una pista clara en la reunión de mayo, lo que no era típico de la institución. Las decisiones, sin embargo, fueron bien recibidas pero decepcionaron en parte a los mercados, aunque incluso los alemanes las apoyaron. Los inversores quieren una expansión cuantitativa en Europa como en Estados Unidos.

Esta expansión cuantitativa está llegando a su final en el otro lado del Atlántico. La señora Yellen recorta en cada reunión 10.000 millones de dólares y lo volvió a hacer en junio, peo no hay reacción en los mercados sobre esto. Lo importante es la perspectiva de la Fed sobre el crecimiento en EEUU, ya que tiene que ver con la inflación y los tipos de interés. Y Yellen  sigue viendo algunas nubes . Los inversores están seguros de que el aumento de los tipos no tendrá lugar durante un largo tiempo y esta posición impulsa los índices de EEUU hasta niveles récord.

Si se cruza el Río Bravo hacia el sur, el terremoto vino desde Argentina. El país, que era bastante alcista en los últimos meses, recibió de repente un  golpe inesperado de un tribunal de Estados Unidos . Argentina tiene que pagar a los fondos o declarar la bancarrota. Por el contrario, la bolsa mexicana se movió de forma muy positiva.

Por lo que se refiere a Asia, los datos económicos de China son mejores o no tan malos de lo esperado. Esto ayuda a los mercados de ese continente. También India, el más alcista en el ranking de T-Advisor, se está aprovechando de las altas expectativas sobre el nuevo gobierno. Por el contrario, el largo proceso electoral en Indonesia está perjudicando al mercado local.