Es interesante cómo se ha desarrollado la discusión en las últimas semanas sobre la nueva ola de servicios online de asesoramiento financiero. Recientemente denominados en inglés “robo-advisors” o asesores virtuales, estos servicios ofrecen a los usuarios una gama de herramientas profesionales para gestionar por uno mismo los propios activos.

La discusión apunta a cómo cambiará la industria de la asesoramiento. Nos preguntamos si no ha cambiado ya. Algunos autores hablan del efecto de los “ millenians”, nombrando la actual generación que ha entrado en los servicios de gestión de activos y demanda otras soluciones, totalmente diferentes de las antiguas: más interactividad, más decisiones personales, más información propia y disponibilidad de recursos para tomar decisiones más independientes.

Hay también una razón económica: los asesores online tiene un precio más bajo en comparación con los tradicionales. De alguna manera, hay un  gran miedo entre estos profesionales, pero la pregunta es: ¿por qué no convertir el miedo en una ventaja? Por ejemplo, T-Advisor combina soluciones para particulares y para profesionales, dando la oportunidad a ambos de hablar el mismo idioma. No es absurdo que las personas que comparten las mismas pantallas tengan más confianza entre ellas.

Elliot Weissbluth comentó recientemente que estos servicios online significan una alteración para la industria, pero no debería verse como el final o la sustitución total del asesor humano. Por el contrario, ayudará a separar buenos y malos profesionales. Piense en esto: su asesor le hace perder dinero, no parece muy cualificado, pero recibe de usted sus honorarios mensuales. ¿Por qué pagar por eso, si tiene servicios online más baratos con herramientas profesionales y avanzadas? (Herramientas, que este profesional debería manejar…). Sin embargo, los buenos profesionales no sufrirán esta competencia. Sus clientes no se arriesgarán a cambiar, si obtienen sus beneficios.

Una razón más para estos servicios online: la democratización. Hasta ahora, personas con una cartera pequeña se lo piensan dos veces para pagar un asesor, pero las cuotas online son bastante más bajas. Esto es una oportunidad para ellos, porque pueden gestionar sus activos e intentar conseguir las mayores ganancias para sus objetivos.