Los datos suelen centrar el debate y limitan la discusión bien a su exactitud, bien a la posibilidad de que en el futuro sean diferentes. A la vista del Informe anual 2010 de la CNMV , exhaustivo sobre el estado del sector financiero,   la primera de nuestras afirmaciones, la fidelidad de los hechos relatados, parece incuestionable por la fuente que los aporta; Cuestión diferente es que nos permitamos algunas reflexiones y divagaciones sobre si las situación permanecerá así, si cambiará a corto o largo plazo, sobre quienes serán los indignados del sector que propiciarán los cambios, o por último, si lo afectados por los cambios que proponen los que quieren cambios, lo saben y les parecen correctos los cambios propuestos.

Del análisis de la realidad diaria, parece evidente que las cosas permanecerán de la misma forma, mientras que la principal fuente de información financiera para los inversores sean las sucursales bancarias, mientras que los que tiene que dinamizar los cambios, los asesores de inversiones, estén más preocupados en el debate sobre el cómo y cuanto de sus honorarios que en la redefinición del concepto de asesoramiento, y mientras que los inversores no encuentren valor alguno al servicio que se les presta.

Los datos que aporta el informe, parecen confirmar la estabilidad futura de los hechos pasados y la repetición de la foto en años venideros, y nos aporta pistas de que la cosas seguirán así, cuando en el apartado Fondos y partícipes, una frase resume el estado de la cuestión: “ perfil predominantemente conservador de los inversores en fondos” (pág. 115).   ¿Es posible que en un universo real de 5,2 millones de partícipes en fondos de inversión, un porcentaje muy elevado de ellos tenga una predilección incomprensible, en la selección de sus preferencias en activos financieros en fondos garantizados y de renta fija, con unas rentabilidades, siendo benigno en la expresión, por debajo de la inflación, y comisiones, una vez más utilizando expresiones conciliadoras, no adecuadas a la satisfacción que el consumo del servicio produce?

Posteriores   debates sobre temas como cobro directo o no al cliente, Agentes vs. EAFI, comisiones de clases de fondos o conflictos de interés, requieren que previamente el sector haya asimilado y asumido la diferencia  entre asesor, gestor y ejecutor de inversiones, y   sobre todo que una gran mayoría de los 5,2 millones de partícipes lo conozca, lo entienda y lo valore. Si lográramos esto, al menos habríamos contribuido a reducir el tamaño actual del informe, págs. 159 y siguientes, resumen de las vergüenzas del sector, y evidencia de las carencias de las partes que lo forman.