Estamos inmersos en una profunda crisis financiera que se hizo visible para el gran público en el año 2008. Todas las medidas que se están tomando de momento solo están tratando de paliar los síntomas pero en mi opinión la enfermedad sigue viva y sin visos de que ninguna institución tenga intención de curarla.

Este blog va dirigido a inversores y ahorradores no especialistas en trading y que tienen como preocupación el lograr que sus dineros crezcan de forma razonable, o perder lo menos posible.

Identificando la enfermedad de la crisis actual. A finales de las década de los 70 se liberalizó el mercado financiero con sucesivas desregularización y la aparición de nuevos vehículos de inversión conocidos como productos derivados: opciones y futuros sobre productos financieros.

Las opciones y futuros no son tan nuevos. Los más conocidos son los futuros y opciones sobre la producción agrícola y otro tipo de bienes no financieros en los que se puede llegar a cerrar los contratos poseyendo finalmente los bienes físicamente. Este tipo de operaciones de compra venta se realizaban en mercados no organizados, solo con la garantía de las partes intervinientes y mediante contratos a medida para cada operación.

En 1973 se crea el Chicago Board Options Exchange (CBOE), primer mercado organizado de opciones. Y a partir de esta fecha se crean sucesivos mercados como son  los CBOT, CME, CBOE, LIFFE, EUREX, EURONEXT Y MEFF entre otros.

La principal aportación de estos nuevos mercados es la creación de una nueva liquidez fuera del control de los bancos centrales. La disponibilidad de dinero dejó de estar controlada de forma que desaparece la correlación entre la masa monetaria en circulación y la riqueza, valor añadido, producción y crédito.   Como consecuencia a la aparición de esa nueva masa monetaria disponible es la creación de una oferta de crédito nunca antes conocida.

Si nos fijamos en la evolución del índice S&P500 desde que tenemos datos históricos y lo cruzamos con los volúmenes de contratación podremos ver que mucho más sorprende que el crecimiento del índice desde el año o1983 es el impresionante crecimiento de sus volúmenes de contratación. Pero ¿de dónde salen dichos volúmenes? ¿De dónde sale ese enorme volumen de dinero?

http://es.finance.yahoo.com/q/bc?s=^GSPC&t=my&l=off&z=m&q=l&c=

En mi opinión esa es la enfermedad de nuestro sistema financiero. Un dinero, una masa monetaria  extra de origen exclusivamente financiero que no se corresponde con una realidad económica “real”. Y me refiero a todas las economías nacionales en general y a la economía global en general. Es posible que todo esto sea fruto de la mentalidad anglosajona que considera el crédito como motor del desarrollo: lo que te presto, aunque ese dinero sea “de mentira”,   me lo debes y cuando me lo devuelves se consolida como real. Estos prestamos se realizan internamente en USA y entre estados generando enormes volúmenes de dinero.

Si a esta forma tan particular de crear riqueza le sumas el control de la moneda fuerte, dólar americano, se termina de configurar un sistema financiero-económico que no tiene nada que ver con las ideas convencionales de la economía: capital, bienes y trabajo.

En la crisis actual ningún país ha intentado salvarse devaluando moneda, como si sucedió después de la primera guerra mundial y que nos llevó a la segunda gran guerra. Todos parecen conscientes de que el problema es global y no sirven soluciones nacionales. 

Todas las naciones han traspasado la crisis financiera a los estados mediante las ayudas, avales   e inyecciones de capital en el sistema financiero y sectores estratégicos, lógicamente creando una deuda soberana gigantesca para mantener la ortodoxia contable.

Algunos países parecen creer que la solución ahora pasa por incrementar la competitividad, no devaluando ya que no se puede, si no disminuyendo su gasto público y abaratando sus costes internos de forma innecesaria, empobreciendo sus países en aras de incrementar sus exportaciones. Esta es una solución que tiene muchos inconvenientes ya que la sociedad no va a renunciar al estado del bienestar y no resuelve el problema de base ya que solo aporta diferenciales entre países de forma particular mientras el resto de los países no reaccionen de forma similar.

Pero no se trata de ser más pobres para seguir donde estamos. Necesariamente nos vemos abocados a un nuevo orden de cosas. Lo queramos o no.

Una posible solución podría ser volver a pasar el control de la masa monetaria a los bancos centrales, lo que supone dar marcha atrás en la desregulación de los mercados financieros y restringir o eliminar el mercado de derivados. En este supuesto esto sería equivalente a coger los índices bursátiles del año 1983, por ejemplo, y proyectarlos con los IPC anules hasta la fecha actual. Esto nos pondría dar una idea cual es valor real de las cosas.

S&P500 al cierre de diciembre 1982: 140,64

Supongamos un IPC medio del 3% durante 27 años. S&P500 estimado en enero 2010 = 316.

Podemos estimar que la economía real ha crecido un promedio del   7%. En este supuesto el S&P500 estimado en enero de 2010 debería ser = 926 aprox. Tengamos en cuenta que el mínimo del S&P500 del 3 de marzo de 2009 fue de 682,55, lo que supondría una rentabilidad desde el 1 de enero de 1983 del 6% apróx.

Según el menos malo de los planteamientos estaríamos en un escenario bajistas, por lo menos hasta un 14% aproximadamente con respecto a los 1080 que muestra el S&P500 a10 de junio de 2010.

La otra posible solución pasaría por un nuevo orden que posibilite mantener el actual estado del bienestar, o mejorado, mantener el sistema fiduciario actual y enjugar los productos “malos” (que pueden ser la deuda soberana) en un saco que esperamos poder llegar a olvidar algún día. ¿A qué precio? Pues seguramente esta opción nos cueste una mayor cesión de soberanía nacional, pero para la mayoría de los ciudadanos seria un tema irrelevante. ¿Estamos construyendo la nueva Europa?

Es muy posible que sigamos en un mercado bajista mientras las tensiones resuelven que solución finalmente se aplica. ¿Estamos en una salida en W que aumente la tensión y fuerza una solución no querida?. 

En este escenario, por tanto, la renta variable no es recomendable para traders no expertos y lo razonable parece renta fija corporativa de empresas de gran capitalización, que generen ingresos recurrentes mes   a mes y en diferentes paises. Y a esperar.