Los países emergentes son las denominadas economías en vías de desarrollo. Son países que en los últimos años han crecido de forma notable y cuyas perspectivas de futuro son más que alentadoras. Cabe desatacar que son economías muy volátiles y que han atravesado numerosas crisis en estas dos últimas décadas.

Los mercados de capitales se interesan por estos países porque ofrecen alternativas de inversión más que atractivas y con un retorno superior al que ofrecen otras inversiones con similares características en países desarrollados.

Los riesgos que se asumen en los países emergentes o en los países desarrollados son distintos. En estos últimos, los principales riesgos tienen que ver con temas políticos, operacionales, relativos a la cadena de suministro o al cumplimiento normativo. En cuanto a los países emergentes, los riesgos más significativos están directamente relacionados con el mercado, el tipo de cambio, los riesgos de tipo laboral, los precios en esos países o los de tipo fiscal.

Es en los países emergentes donde los inversores y los gestores de fondos miran un indicador sumamente importante antes de decidir sus inversiones o bien para monitorear el riesgo en posiciones asumidas: es el riesgo país. Este indicador da una pauta del grado de exposición de la inversión en estas economías, es decir, es un indicador de la rentabilidad a exigir a las distintas alternativas de inversión. Tiene un importante impacto en las economías puesto que retrae la inversión y provoca una salida de capitales cuando este es elevado, induciendo paulatinamente a disminuciones en la demanda agregada y como consecuencia, la caída del PIB y aumento del desempleo.

El Banco J.P. Morgan, a través del índice EMBI

1, proporciona datos sobre el riesgo país en economías emergentes. Dicho índice permitirá exigir la sobretasa o rendimiento adecuado que deberá pagar el país en cuestión, entre la diferencia de rentabilidad de una canasta de bonos del país emergente y el rendimiento de Bonos del Tesoro de EEUU ( T?Bond ). Es decir, la prima por riesgo demandada por los inversores será acorde al riesgo que estén asumiendo.