El conflicto de Ucrania se podría plantear como dos opiniones claramente enfrentadas; una totalmente a favor de Occidente, y otra más interesada en ampliar las relaciones económicas y comerciales con Rusia.

Rusia, que es el mayor suministrador de gas natural de Europa, cubrió el 30,6% del consumo europeo en 2007. Los mayores importadores de gas ruso son Alemania, Turquía, Italia, Reino Unido y Francia, pero los países centroeuropeos, los bálticos y los de Europa del Este son los más dependientes. Países como Finlandia, Grecia y Austria; dependen en más del 70 % de la importación del gas.

El 80% del gas que exporta Rusia pasa por los gasoductos que cruzan Ucrania. El otro gasoducto paralelo, que atraviesa Bielorrusia, tiene una capacidad máxima del 10%.

La disputa ruso-ucraniana se gestó tras la caída de la URSS. Ucrania, paso obligado del gas siberiano hacia Europa, pagaba un precio inferior al de mercado, pero Rusia lo aumentó gradualmente.

La primera “guerra del gas” entre Moscú y Kiev se produjo en enero de 2006 cuando Rusia cortó el suministro durante cuatro días tras rechazar Ucrania los nuevos precios.

¿Un posible corralito?

El Banco Central de Ucrania ha decidido limitar la retirada de dinero de cuentas de divisas, intentando evitar la especulación y la salida de moneda extranjera. La moneda local (grivna) se ha devaluado intensamente en los últimos días (perdió un 17% en dos semanas aunque ayer se apreció frente al euro un 6,7%) cuando se ha sabido que el país está al borde de la bancarrota y necesita ayuda internacional.

Todo el desorden político que está viviendo Ucrania desde hace meses, ha provocado una retirada de depósitos por valor de 45.000 millones de grivnas (alrededor de 3.3 millones de euros) en los primeros meses del año.

La imposición de un  corralito, aunque según el banco es temporal, es síntoma de la gravedad de la situación. Afectará sobre todo a empresas, en particular a las que exportan. Mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) lleva a cabo los contactos con sus socios y se mueve la maquinaria del dinero a cambio de duros recortes, los bancos ucranios acusan un problema de liquidez después de que los clientes empezaran a retirar esas grandes cantidades de dinero desde el mes pasado.