El caso Orcel promete iniciar un culebrón que acabe con la era Botín en Banco Santander. Con el valor de acción en plena caída libre desde muy largo plazo, generalmente hace falta un catalizador para cambiar el status quo de determinadas situaciones.

La família Botín ya hace tiempo que ostenta la presidencia con un poder más político que económico, con una participación que ronda el 0,5% del accionariado, los verdaderos accionistas de control no van a tardar a afilar los dientes a medida que se amplifica los planes que tenía el directivo fallido : medidas drásticas para dar la vuelta a la tendencia actual. 

Si una resolución judicial fuera favorable a Orcel, el cambio de ciclo se podría acelerar. En caso contrario, no conozco ningún caso de cambio de cúpula que no haya sido forzado por el valor de la acción por los suelos..Continuará....