Hay un refran que dice: nadie es profeta en su tierra y en muchos casos se puede aplicar, particularmente al que nos referiremos hoy, al autor de La ciencia de hacerse rico, Wallace D. Wattles, publicado en 1910, es en este libro donde desarrolla el concepto del Nuevo Pensamiento, ahora tan popularizado pero que en su época hizo apenas eco.

Abrá quienes no hallan oído de Wallace pero sí de la película y el libro El Secreto de Rhonda Byrne, la autora justamente se inspiró en La ciencia de hacerse rico y sobretodo en el nuevo pensamiento para escribir su propia visión.

La forma certera de pensar como lo definía Wattles, es un estado de positividad y auto afirmación que llevaría al éxito en los negocios y a la prosperidad económica, si bien no fuera su caso, este pensamiento sí dio beneficios a otros que lo explotaron posteriormente sobretodo a finales del siglo XIX, muchos otros autores rescataron este concepto lo dieron vuelta, le cambiaron el nombre o lo adornaron pero en síntesis ha sido este mismo pensamiento el que ha llegado hasta nosotros con un renovado nombre La Ley de la atracción, aunque esta amplia el concepto a otras áreas no sólo el beneficio económico.

El entrenamiento mental al que hacen referiencia muchos autores como Wattles, Byrne, Haanel, Towne, entre otros, apunta a focalizar el pensamiento para sobreponerse a todo tipo de condicionamientos (mentales, sociales, de salud, etc.) para, a través de la creación y no de la competencia, alcanzar y atraer riquezas. Esta idea forjada a inicios del s. XIX se ha convertido en un pensamiento atemporal.

De acuerdo a quienes han leído La ciencia de hacerse rico expresan cuan inspirador es este libro, así como otros similares, y cómo han reducido la ansiedad y tranquilizado su ser inyectándoles esperanza y energía para luchar por lo que anhelan, es un libro de autoayuda que da respuesta a la pregunta ¿qué podemos hacer para conseguir el éxito? quizás sea conveniente leerlo para confirmar cómo ayudo a otros tantos autores a escribir.