"I am a shameless cloner" ("No me avergüenzo de ser un copiador"), es la frase con la que Monish Pabrai, el famoso inversor indio afincado en EEUU, definía su estrategia inversora en su reciente conferencia online a los alumnos del máster en value investing de la UCDavis. Allá por 1999. Observó quién era el mejor. Y el mejor era Warren Buffett. Se estudió las reglas distintivas de Buffett que Roger Lowenstein había subrayado y puso en marcha su fondo. De repente, se vio atrayendo grandes sumas de capital e inversores y creando un amplio foso en tan sólo dos o tres años. Pero hoy, 13 años después, sigue encontrando que pocos son los que, como él, siguen los pasos de los grandes inversores. Así pues,  propone varias formas de emular (clonar) con éxito en el mundo de la inversión. Las clasifica de acuerdo con nuestro coeficiente intelectual (o ganas de complicarnos la vida en estos menesteres).

 

1º Con un coeficiente (CI) de 70, podemos limitarnos a indexarnos a través de un ETF. No resulta una gestión muy activa, evidentemente, pero con ello, según sus estimaciones,  habremos batido al 90% de los profesionales... Y es que la mayoría de los fondos más o menos abiertamente replican el índice de referencia en un porcentaje alto, gestionan activamente el montante restante, y cobran comisiones del 2% o más del total. A resultas de todo ello, la media del mercado suele batir a la mayoría de estos profesionales.

 

2º  Si tenemos un 85 de CI, Pabrai sugiere que podemos limitarnos a comprar acciones de Berkshire Hathaway (el fondo de Warren Buffett). Con ello, batiremos al 95-97% de los profesionales, ya que Buffett ha batido los índices por más de un 10 puntos porcentuales de media durante décadas. Hay una anécdota muy divertida al respecto. Hubo un inversor que usó esta estrategia de la manera más burda posible, atrayendo 200 millones de dólares para invertir en poco tiempo. Las acciones clase A de Berkshire cotizan a precios astronómicos, pues nunca han sufrido un split (a día de hoy, rondan los 130.000 dólares).

 

3º  Con un CI de 100, podemos dedicarnos simplemente a comprar y vender lo que hagan Buffett y otros inversores en valor exitosos, información que sale publicada trimestralmente. Según nos comenta Pabrai, unos profesores universitarios estudiaron qué habría sucedido de haber seguido esta pauta de copiar las operaciones de Buffett. Incluso comprando esas acciones con ese desfase de hasta tres meses y haciéndolo al peor precio del día, y vendiendo, del mismo modo, cuando Buffett empezar a deshacer posiciones, habría mejorado al S&P por 11,5 puntos.  Como él comentaba: "No brains required" ("No es necesario el cerebro").

 

Observamos que las recomendaciones de Pabrai son perfectamente aptas para un inversor particular. La gran ventaja de las gestoras frente a los particulares es su conocimiento profundo de las empresas en que invierten. La desventaja son las numerosas regulaciones a que están sometidos al operar o la falta de agilidad que les proporcionan los volúmenes enormes que manejan. Un inversor particular que haga gestión activa podrá soslayar más fácilmente estos contratiempos. Y si no, siempre quedan las otras alternativas: copiar descaradamente.

 

http://www.libremercado.com/2012-10-27/copiar-la-estrategia-del-inversor-indio-monish-pabrai-1276472595/