Para que un servicio sea universal no hace falta que sea público. Por ejemplo para que la comida esté al alcance de todo el mundo a precios económicos ,no se nos ocurre proponer que los agricultores-granjeros sean funcionarios, que la tierra sea estatal, que el estado controle la distribución de la comida y que los supermercados sean empresas públicas. En todo caso se podrá proponer algún tipo de ayuda para el que no llegue.
 
El modelo de Singapur es lo más parecido en el mundo que existe a una sanidad privada, donde el ciudadano elige a que hospital quiere ir, a que tratamiento quiere someterse, si el ciudadano no tiene suficientes ingresos el estado le ayuda. Es uno de los mejores modelos de sanidad del mundo, mejor que el español según la Organización Mundial de la Salud y muchísimo más barato. Siempre decimos que el modelo español es muy barato y muy eficiente, pues en  sanidad pública en España nos gastamos más del 7% del PIB,  mientras  Singapur se gasta el 3% en su modelo privado.
 
 Actualmente el estado de bienestar, es el bienestar del estado y si queremos disfrutar de bienestar tenemos que quitarle la gestión de los servicios públicos al Estado que nos oprime y nos machaca a impuestos devolviéndole dicha gestión a la sociedad civil, tendríamos mejores pensiones, sanidad, escuelas con muchísima más calidad y mas económica.
 
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas,las pensiones, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a través del orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto