Estimados amigos:

Cerramos la segunda semana de 2010 con un éxito relativo, las ayudas recibidas desde el BCE por la compra de bonos, ha permitido una relajación en las primas pagadas por los gobiernos, en esta primera vuelta de financiación periférica. Las bolsas han actuado con un fuerte rebote y los bancos españoles se apuntan ganancias superiores al 10%, sin embargo, los problemas de fondo siguen ahí.

El estado español necesitará financiar vencimientos de deuda por valor de 150.000 millones de euros así como emitir otros 50.000 millones de euros más para poder cumplir con los presupuestos, ya veremos sino se ven obligados a aumentar este importe inicial, todo es posible. 

La banca necesitará mejorar sus criterios de solvencia debido a las provisiones de la deuda promotor que asciende a unos 350.000 millones de euros, con una mora del 25%, es decir, 87.500 millones de euros, según UBS, la banca necesitará entre 90.000 millones y 120.000 millones para mantener su ratio de capital, esto no considera las perdidas de valor ocasionadas por la tenencia de bonos, valor de las viviendas o el valor del suelo que hayan canjeado por deuda.

Cerramos el año 2010 con una inflación fiscal en España del 3%, el aumento de los costos de las materias primas nos recuerdan la clara diferenciación que se esta produciendo en el mundo, los países emergentes, ricos en materias primas, nos encarecen la vida mientras se llevan la inversión debido a su fuerte crecimiento, esto ha provocado una guerra de divisas y la adopción de medidas no ortodoxas que comprometen un crecimiento mundial sostenible.

Se requiere de un mayor compromiso político y la adopción de medidas convencionales para solucionar los problemas, en determinados países, las reformas fiscales se hacen necesarias para devolver a la clase media  el poder adquisitivo perdido en la última década, igualmente se hace ahora más necesaria la mejora de la competitividad, debido a que un entorno global acentúa una rápida deslocalización de la inversión y esto no se puede contrarrestarse con medidas cuantitativas, como se ha hecho en  EE.UU, se debe ahorrar más, producir más y distribuir mejor la riqueza nacional.

En España, la inflación y los recortes presupuestarios de inversión pública nos recuerdan que la capacidad de financiación de la deuda soberana se verá mermada en un entorno deflacionista, con crecimientos de la inflación por encima del PIB, el peso de la deuda se hace mayor, por lo tanto, sólo si se adopta una adecuada reestructuración de la misma, como ya se ha hecho en otros países sudamericanos podremos salir de esta situación económica comprometida. Se necesita de un gobierno fuerte que adopte medidas adecuadas y poco populares.

Mientras tanto, pagaremos un riesgo país mayor en detrimento de nuestras empresas y de nuestro esfuerzo colectivo, solo deseo una participación política más cooperativa en el caso de que nuestro país sea intervenido, os recuerdo que los principales vencimientos de la deuda se solapan con el calendario fiscal del IVA, espero que el gobierno y la oposición sepan actuar con la adecuada responsabilidad, sino la lección obligada será mucho más severa.

Saludos

Tito